EtiquetaAdopta una autora

¿Qué es Adopta una autora?

Adopta una autora, una iniciativa de divulgación literaria

Como explican en su página web, “Como su nombre indica, «Adopta una autora» consiste en adoptar a una escritora durante un periodo indefinido de tiempo en el que hablarás, escribirás y compartirás información sobre su vida y obra. El objetivo es promover, difundir y dar a conocer a la escritora que adoptes”.

En Fantaciencia, estamos participando en la iniciativa divulgando la vida y obra de la autora Barbara Hambly.

Vencer al dragón: La Inspiradora Historia De Una Madre Y Hechicera Emparejada Con Un Héroe De Leyenda

vencer al dragonHa coincidido la reedición en castellano de Vencer al dragón (Dragonsbane, en el original) con la reedición en castellano de El cuento de la criada, que a su vez coinciden en el tiempo con los primeros meses como Presidente de los Estados Unidos de América de, bueno, un tipo que decía por la tele que no podía contenerse ante las mujeres atractivas y que lo que hay que hacer con ellas es agarrarlas por el coño.

Estamos en el año 2017; Vencer al dragón se publicó originalmente en 1985 (estuvo nominado un par de veces en los premios Locus en años siguientes); El cuento de la criada es de 1984, Swastika Night es de 1937… ¿se va a acabar esto alguna vez?

Es un ciclo sin fin, el uróboros, el dragón que se muerde la cola.

¿De qué va Vencer al dragón?

De varias cosas.

Hay un dragón muy malo liándola muy parda y un señor se va a buscar a un Héroe de Leyenda: John Aversin, el Vencedor de Dragones. Lo Que Se Encontró Al Hallar a Aversin Le Sorprendió y Estremeción.

La prosa poética de Barbara Hambly ya habría bastado para hacer de esta historia que le suena a todo el mundo algo diferente; pero no es, simplemente, una escritora con estilo. Es mucho más que eso.

Jenny: Madre y currela

La introducción que he propuesto al principio del artículo es, básicamente, lo que iba pensando al leer capítulo tras capítulo de la novela.

Jenny, la protagonista (o al menos uno de los personajes principales, contra todo pronóstico) es una mujer muy cerca de los cuarenta, con un par de churumbeles, pareja del Vencedor de Dragones, instruída en las artes de la hechicería. Resulta que no es muy buena encantadora porque no ha podido dedicarle todo el tiempo necesario: ha estado bastante ocupada criando a sus hijos.

1985, 2017. Time goes by so slowly. Vencer al dragón es una historia de mujeres de finales del siglo XX y principios del siglo XXI, aunque el enfoque difiere un poco de lo que intentan imponer actualmente los medios de comunicación; va más allá de la carrera laboral o el trabajo de prestigio (no, la ambición o la búsqueda del yo interior de Jenny tiene poco que ver con ser directiva de una multinacional).

Vamos a contar mentiras, tralará

Otro de los temas que desarrolla (y que es uno de los que más me gustan) es el de las narraciones o la construcción de historias más o menos verosímiles partiendo de un acontecimiento real pero que, en realidad, tienen lo justo justísimo de veraces.

A Gareth, más erudito que guerrero, le mandan buscar al Vencedor de Dragones al norte. Él, que se ha leído los cantos y las odas y las sagas épicas, se espera que el campeón sea, no sé, una mezcla entre Harrison Ford en Indiana Jones y Arnold Schwarzenegger en Commando con la Virtud y Moral de Santiago Abascal (por la gracia de Dios) vestido de Caballero con una Espada Mítica, a lo Rey Arturo. Lo que se encuentra es… un pastor. Que además usa anteojos.

¡Los cuentos son eso, cuentos! Propaganda. El pobre Gareth creía que el matadragones había acabado con el reptil como cantan las canciones: de frente, espada en ristre, honor, fuerza. Qué carita se le queda cuando le cuentan que no, que le engañaron, emplearon veneno para debilitarlo y finalmente acabaron con él… con un hacha. ¡Un hacha!

El relato histórico es siempre sesgado, se busque ese efecto o no. Gareth leyó los cantos que quisieron que leyese, por acción o por omisión. Su error fue comérselo con patatas, no ser crítico, confiar a ciegas en lo que le contaron. ¡Desdichado Gareth!

Vencer al dragón, como ocurría con Las señoras de Mandrigyn, un libro de fantasía épica que merece mucha más atención de la que cosecharon el 90% de libros de la Dragonlance y Reinos Olvidados juntos. La reedición de este año es una excusa perfecta para empezar a reivindicar el género más allá de Tolkien y, sobre todo, plagiadores de Tolkien.

Imagen: Ediciones B.

Las señoras de Mandrigyn (o la espada y brujería que nació en una clase de defensa para mujeres)

las senoras de mandrigynBarbara Hambly (San Diego, 1951) se dio cuenta de que iba a escribir Las señoras de Mandrigyn al comienzo de una clase de autodefensa para mujeres.

Este es mi primer artículo para Adopta una autora, una iniciativa de divulgación creada por Carbaes.

Cada participante ha escogido una autora y en su respectivo blog o cuenta de YouTube, o en el blog común, comenta su obra, su biografía o ambas. La idea es, bueno, decir “hey, a lo mejor tú no la conocías pero yo sí así que ahora te voy a contar por qué mola y por qué, a lo mejor, deberías darle una probada” o, simplemente, “mira: existe, pero no tiene tanta publicidad como otros”.

Adopta una autora: Barbara Hambly

¿Por qué elegí a Barbara Hambly?

La razón principal es que quería ocuparme de una autora que tocase el género de la fantasía y en concreto la fantasía épica (es un término laxo, a lo mejor te suena también “espada y brujería” o “medieval inventao”). Por supuesto, Hambley toca otros géneros, entre ellos la ciencia ficción o la ficción histórica, que veremos más adelante, pero este fue mi punto de partida.

¿Por qué? Pues porque hay unos referentes muy claros y muy trillados en cuanto a autores de fantasía / fantasía épica (Tolkien, Moorcook, Martin, Howard, Sapkowski…), mientras que el tema con las autoras no está al mismo nivel.

Aunque haberlas haylas (Margaret Weis, Kate Novak, Marion Zimmer Bradley, Robin Hobb, Laura Gallego…), no tienen ni la décima parte de difusión que los otros.

Barbara Hambly, además, me parecía una buena opción porque es todavía menos conocida en España que Hobb, Gallego o Weis, así que… ¿por qué no?

barbara hambly

Bárbara Hambly en una foto de su web oficial.

Las mujeres de Mandrigyn: la fantasía épica que surgió en una clase de autodefensa para mujeres

Este libro va sobre lo que sentí, la atmósfera en la que viví durante ocho años: sexo, violencia y callos en los pies”. – Barbara Hambly en su Livejournal sobre este libro.

Distintas experiencias, distintas historias.

Es absolutamente imposible que un hombre hubiese podido escribir Las señoras de Mandrigyn.

Vale, es una perogrullada (porque el libro se ha escrito ya, ¡no puede ser de otra manera!); lo que quiero decir es que ningún autor podría haber desarrollado ninguna historia partiendo desde el punto del que partió Hambly para construir Las señoras de Mandrigyn.

Es una cuestión de experiencias o, dicho de otro modo, es imposible que un hombre participase en una clase de autodefensa para mujeres como lo hizo Hambly. Por eso, dentro de la fantasía épica, este libro es único entre los únicos.

¿Cuál es la trama? El Mago Rey Altiokis conquista la ciudad de Mandrigyn y convierte a todos sus hombres en esclavos, incluyendo al Rey. Esto es bastante grave, no solo porque la conquista y la esclavitud sean malas, sino también porque lo ha hecho un mago. Los magos son tan poderosos y formidables que ni siquiera el aguerrido mercenario y protagonista de la historia, Lobo del Sol, quiere oír hablar de enfrentarse a Altiokis. Halcón de las Estrellas, lugarteniente de Lobo del Sol, espléndida guerrera, solo lucharía con Altiokis si Lobo del Sol se lo pidiese… así que tiene pinta de que ni se van a acercar por Mandrigyn, ¿verdad? Desgraciadamente para ellos, las mujeres de Mandrigyn, a la vista de lo que ha pasado con sus hombres, toman las riendas de la situación y buscan una solución a la ocupación del Mago Rey: combatir ellas mismas. Lo que pasa es que nunca lo habían hecho antes y no saben como coger una espada. Sheera, una de las nobles de la ciudad, decide contratar a Lobo del Sol para que las adiestre. Pero ya hemos dicho que Lobo del Sol no quiere ni oír hablar de Altiokis, así que se niega. Es entonces cuando Sheera secuestra a Lobo del Sol y le obliga, tras inocularle un veneno para el cuál solo ella tiene la cura, a enseñarle a ella y al resto de señoras a combatir. Halcón de las Estrellas inicia entonces la búsqueda de su superior.

Tras este libro, las aventuras de Lobo del Sol y Halcón de las Estrellas conocieron dos novelas más, conformando una trilogía. De todos modos, Esta primera entrega es autoconclusiva y puede tratarse como un elemento independiente o integrado junto a las otras dos novelas.

Un mundo propio

Hambly cita a J.R.R. Tolkien como una de sus principales influencias, pero una de las claves de su obra es que sus mundos están vivos más allá de los calcos a orcos, los elfos y hobbits que, bueno, otros autores de fantasía tienen más dificultades de superar.

Esto se aprecia en Las señoras de Mandrigyn aunque los elementos habituales de la fantasía épica puedan despistar al principio. Por ejemplo, este libro tiene el casi obligatorio mapa-genérico-de-mundo-fantástico(tm) al inicio.

En este mismo sentido, los dos protagonistas de Las mujeres de Mandrigyn parecen sacados de un manual de rol genérico: Lobo del Sol es un veterano mercenario, habilidoso guerrero y todo un donjuan. Halcón de las Estrellas es fría como el hielo, reservada pero tan competente con la espada como la que más.

Sin embargo, a medida que la historia avanza, los elementos nucleares y perennes de la literatura de fantasía empiezan a llevar el sello Hambly.

La autora consigue que las aventuras de Lobo del Sol y Halcón de las Estrellas tengan regusto especial porque tiene la capacidad brutal de crear una atmósfera única, un mundo propio. No me cabe la menor duda de que los estudios de la autora, centrados en Historia y la historia medieval, contribuyen a ello; el otro cincuenta por ciento hay que agradecérselo a su estilo, al cuidado con el cual introduce elementos únicos que no son relevantes para la trama principal pero sí la condimentan.

Así, Hambly ambienta las aventuras de Lobo del Sol y Halcón de las Estrellas en un mundo reconocible con conflictos de religión, geopolítica o economía propios.

Una de mis partes preferidas del libro es cuando, al principio, el tipo que contrata los servicios de la compañía de mercenarios de Lobo del Sol intenta pagarle en moneda local en lugar de en oro, y Lobo del Sol le dice que tararí que te vi, ¡había acordado oro! En otro pasaje, nos enteramos por conversaciones entre los personajes de que se están gestando conflictos graves porque hay un cisma en la religión mayoritaria. Con estos pequeños detalles aquí y allá, Hambly hace tangible Mandrigyn.

Del mismo modo, otros los elementos habituales en la literatura de este tipo, como la magia o las criaturas fantásticas, tienen un tratamiento cuidadoso, al mismo tiempo cercano y alejado de las convenciones del género. ¿Estás un poco hasta el gorro de que los magos sean ametralladoras de bolas de fuego? ¿De que todos los malos sean orcos o sucedáneos de orcos, o de que no haya criaturas extrañas porque “mi libro es adulto”? Bueno, aquí casi todos los hechiceros están extintos, la magia es terriblemente peligrosa y hay nuuwas. ¿No sabes lo que es un nuuwa? Vaya, vaya…

Las mujeres y los hombres de Mandrigyn

Toda la trama de Las señoras de Mandrigyn gira en torno a la conquista del Mago Rey Altiokis de la ciudad de Mandrigyn. Altiokis esclaviza a todos los hombres y son las mujeres las que se organizan para que, por un lado, la vida continúe y, por otro, alguien les eche una mano recuperando su libertad y la de los hombres de su ciudad.

Como cabe esperar, el componente de género (no literario, del otro género) es importante en un libro que va sobre mujeres que aprenden a guerrear para rescatar a sus hombres.

Tal vez porque se trata de una obra de 1984, hoy en día el enfoque de este aspecto sabe a poco.

Las comparaciones son odiosas, así que solo haré una. Habiendo visto a Imperator Furiosa ser infinitamente superior a Mad Max y no necesitar ningún tipo de subtrama romántica para liderar una película, cualquier aventura donde el protagonista tiene mucho éxito con las mujeres y no le cortan la mano cuando le palmea amistosamente el culo a una casi desconocida hace, cuando menos, que levantemos la ceja.

De hecho, los principales problemas los tiene el personaje de Lobo del Sol, que trata con condescendencia a muchas de las mujeres del libro. “Boys will be boys”, porque la verdad es que los personajes de ellas son bastante menos enervantes.

A pesar de esto, Hambly plantea a lo largo de todo el libro, de manera reiterada y poco complaciente, el tema de la autonomía, la autonomía de las mujeres, la capacidad de decisión y, por consiguiente, las consecuencias que tienen sus decisiones.

No quiero destripar el final, pero es bastante representativo (hay más ejemplos de esto en la novela, pero bueno):

[DESTRIPE]

Después de que todo salga bien gracias a que las mujeres aprenden a luchar… destierran a Lobo del Sol de la ciudad por haber puesto las convenciones sociales patas arriba: “los hombres nacieron para cortejar y las mujeres para ser cortejadas”, los hombres protegen a las mujeres y no al revés, le recriminan. Además, ¡no todas las mujeres querían que esto pasase! ¡Les han impuesto el cambio! ¡Por su culpa, a partir de ahora las mujeres no van a plegarse con tanta facilidad a la vida que había antes! Lobo del Sol, obviamente, flipa en colores (mientras que Halcón de las Estrellas se ríe, porque ya se lo esperaba).

Digo que me resulta graciosísimo porque creo que es terriblemente realista: ¿qué sucedería si, de un día para otro, los hombres perdiesen todos sus privilegios y VERDADERAMENTE tuviesen que tratar a las mujeres como iguales? Pues algo similar a esto: reacción.

De todos modos, sí queda una puerta abierta a la esperanza, porque la reina de Mandrigyn le dice a Lobo que no se preocupe, que los hombres no van a poder con ellas ahora que han llegado a donde han llegado.

[DESTRIPE TERMINADO]

En definitiva, este libro podría ser, perfectamente, un clásico de la fantasía épica. No tiene nada que envidiar a la mitad de relatos de Conan el Bárbaro o, por citar libros más cercano a su época, al 99% de los libros de la Dragonlance o Reinos Olvidados. Sin embargo, por esto o por aquello, es un libro mucho menos conocido. Cosas que pasan y aquí estamos para remediarlo un poquito.

Las mujeres de Mandrigyn te gustará si: te gusta la fantasía épica, te gustan los mundos tan bien construidos que parecen reales y eres capaz de sobreponerte al flipado de Lobo del Sol.

Por cierto, a Robin Hobb, que ya la hemos mencionado antes, le moló este libro y lo dijo en Goodreads.

Cubiertas de Las señoras de la Mandrigyn

De propina, os dejo un par de cubiertas del libro. El primero es un poco así, sobre todo por la frase promocional:

mandrigyn libro

“¡Más afilado que el hechizo de un mago es la ira de una mujer sin control!”

Sospecho que lo de “unmanned” no es casual (unmanned, no tripulado, literalmente “sin HOMBRE”).

Bueno, eso: eran otros tiempos.

mandrigyn cubierta

Esta portada, también muy de la vieja escuela estética, me recuerda a A muerte, de Cris Miguel. Ambos libros tienen como protagonistas a mujeres guerreras que se someten a duro entrenamiento para poder ser las mejores luchadoras.

Hasta aquí el primer artículo de Adopta a una autora. ¡Pronto, más sobre Barbara Hambly!

© 2017 Fantaciencia

Tema por Anders NorénSubir ↑