CategoríaLibros de fantasía

Cuando hablamos de libros de fantasía, en general, hablamos de un género literario en el que aparecen elementos que se salen de lo que podríamos considerar “elementos realistas”.

Este es un género de largo recorrido histórico, que ha tenido notables ejemplos publicados desde el principio de los tiempos (bueno, al menos cuando el ser humano comenzó a escribir). En los últimos años, han surgido nuevas corrientes literarias que beben de la fantasía más tradicional, como son las novelas Young Adult o “para adultos jóvenes”.

Libros de fantasía épica

Dentro de esta categoría hay otras categorías, siendo una de las más conocidas y representadas el de la fantasía épica.

Los libros de fantasía épica se caracterizan por contener elementos heroicos, heredados de las distintas tradiciones mitológicas (dependiendo del libro, estas tradiciones serán europeas, asiáticas, americanas, africanas… y dentro de ellas también corresponderán a las zonas concretas de las cuales sus autores beban).

Los libros de fantasía épica más conocidos son, seguramente, los de El Señor de los Anillos, de J. R. R. Tolkien, pero existen otras sagas, como la Dragonlance, la de los Reinos Olvidados, las aventuras de Conan o, de alto impacto en la actualidad, la saga de Juego de Tronos.

Espada y brujería, subgénero de la fantasía

Cuando hablamos de espada y brujería nos referimos a un subgénero de la fantasía. En ella, héroes aguerridos se ven envueltos en aventuras, conflictos violentos, excitantes y exóticos. Está presente el elemento violento así como el elemento mágico y sobrenatural. Las aventuras de espada y brujería suelen tener un impacto pequeño en el mundo en el que se encuadran (en contraposición con subgéneros como la alta fantasía, estilo El señor de los Anillos, donde ocurren sucesos de gran impacto para el mundo). Conan el bárbaro es tal vez el ejemplo más conocido de héroe de este subgénero.

Origen del término “espada y brujería”

El término fue definido en el año de 1961 cuando el autor británico Michael Moorcock publico una carta en el fanzine AMRA, demandando un nombre para denominar el estilo literario del tipo de trabajo realizado por Robert E. Howard. Inicialmente propuso el termino “fantasía épica” pero el autor Fritz Leiber sugirió en un articulo en la revista Ancalagon (el 6 de Abril de 1961) sugiriendo el termino Espada y Brujería, pues consideraba que esta era una frase mucho mejor para definir el campo. Expandió esta idea en julio de 1961, en un artículo en la revista AMRA donde dijo:

(…) “Siento cada vez, con más certeza, que el campo debe ser llamado Espada y Brujería. Esto debido a que esta frase describe de forma precisa el nivel cultural y los elementos sobrenaturales del genero; los cuales lo distinguen a este de forma inmediata con respecto a otros géneros como son la “Capa y Espada” (aventura histórica) y de la “Capa y Daga” (aventuras de espionaje internacional)” (…)

Raíces de la Espada y Brujería

El genero tiene raíces en la mitología clásica y los trabajos de Homero, los cuentos de las Mil y una noches o las Sagas nórdicas (El anillo de los Nibelungos). La ficción histórica es un pilar fundamental, así como los escritos de Dumas, Sabatini o Dunsany.

Entre los escritores más destacados, que dieron forma al género tal y como lo conocemos hoy, destacan dos: Robert Erwin Howard (Conan el bárbaro) y Clark Ashton Smith (Zothique).

Años 60 en adelante

Desde 1960 hasta 1980, bajo la guía de Lin Carter, un selecto grupo de escritores formaron como la Cofradía de Espadachines y Hechiceros de America (SAGA en ingles) para promover y hacer crecer al género de la Espada y Brujería. Desde 1973 a 1981, 5 antologías fueron presentadas y publicadas por los miembros de SAGA. Estos fueron editados por Carter, en la revista colectiva Flashing Sword.

A pesar del esfuerzo de algunos autores, la espada y brujería no logro tener el éxito que deseaban y no dejo de ser considerada un subgénero dentro de la fantasía; aún así la frase logro asentarse. Su labor se notó en la influencia que el género literario tuvo en el nacimiento de algunos juegos de rol, especialmente en lo referente a Dragones y Mazmorras.

Racismo y machismo en la espada y brujería

Muchas de las ideas más retrógradas del siglo XIX, como el racismo y el machismo, impregnan las páginas de los relatos de espada y brujería. En la actualidad, en pleno siglo XXI, somos herederos de esas mismas ideas, por lo que es habitual encontrar pocas diferencias entre escritos de hoy y aquellos de los años 30 de Robert E. Howard en este sentido.

De forma muy positiva, se está avanzando en este ámbito con la aparición de nuevas voces, no solo hombres blancos norteamericanos, que aportan nuevas visiones a este género y que lo mejoran día tras días.

El trono de la luna creciente, de Saladin Ahmed [Reseña]

trono de la luna crecienteEl trono de la luna creciente de Saladin Ahmed es un libro de fantasía, fantasía épica, que le da una vuelta la ambientación a la que estamos acostumbrados (por estos lares).

El autor ha cogido una historia identificable por cualquiera que haya leído un poco (o mucho) de este género (o haya jugado al rol, al Dungeons&Dragons) y lo que hace es tortear al lector occidental con un marco que tiene más ecos de Las 1000 y una noches que de El anillo de los Nibelungos.

Si te gusta/sigues el género con cierta asiduidad y te lees cualquier cosa que salga, este simple cambio de coordenadas es lo suficientemente original como para que leerse El trono de la luna creciente valga la pena.

Sí, vale: los protas son un mentor en el ocaso de su carrera, un joven flipao muy flipao y una chorba rebelde luchan contra El Mal(tm).

Está bien visto, pero la perspectiva es diferente. ¿Vikingos? ¿Eso qué es? ¿Elfos? What? Nada, nada: aquí tenemos gules y derviches, niñas que se convierten en leones y doctores, heroicos muy a su pesar, que preferirían estar echándose un té con cardamomo pero claro, alguien tendrá que salvar a la humanidad, ¿no?

Además, yo en este libro veo un cierto posicionamiento político: el joven flipao es un recto, rectísimo, y religioso, religiosísimo, mientras que el veterano es un tipo mucho más relajado, aunque siguiendo siempre el camino recto que le marca Dios. ¿Os suena? Ahmed propone un personaje fanatizado que encuentra en alguien más sabio y que ha vivido más cosas que él un referente para tomarse las cosas con más calma y aprender de la vida. Y desradicalizarse, por así decirlo.

Sinopsis de El trono de la luna creciente (en inglés)

From Saladin Ahmed, finalist for the Nebula and Campbell Awards, comes one of the year’s most anticipated fantasy debuts: THRONE OF THE CRESCENT MOON, a fantasy adventure with all the magic of The Arabian Nights.

The Crescent Moon Kingdoms, home to djenn and ghuls, holy warriors and heretics, are at the boiling point of a power struggle between the iron-fisted Khalif and the mysterious master thief known as the Falcon Prince. In the midst of this brewing rebellion a series of brutal supernatural murders strikes at the heart of the Kingdoms. It is up to a handful of heroes to learn the truth behind these killings.

Más allá de la Costa Nómada de J. R. Plana [Reseña]

Lo que me ha resultado más interesante de Más allá de la costa nómada es la relación entre los dos personajes principales, que presenta una manifiesta desigualdad: uno es el esclavo y el otro es el esclavista (que ejerce su poder a través de la magia, haciendo bastante complicado para el que está abajo poder rebelarse contra el que está arriba).

No sé, es que a veces parece que solo puede haber Un Héroe Incorrupto Máximo o una cuadrilla rollo partida de Dungeons & Dragons, tú el bárbaro, yo el arquero, acróbata, mago y el caballeroooo, cuando en realidad, como ya vimos con Gotrek y Felix, las posibilidades de un dúo dinámico son muchas. En este caso lo bonito es el contraste, el intelectual y el guerrero, el politeísta y el “dios no sé, pero algo tiene que haber”, el viejo y el joven… y bueno, que sí que hay una atmósfera muy interesante, al margen de los protagonistas, con sus elementos clásicos y sus elementos propios, un “esto me encaja perfectamente y siento que podría haberlo leído ya… pero el caso es que no, que se publicó hace poquito”.

Funciona como un tiro porque es eso, un disparo, un estallido breve, PAM y se acabó. Ni introducción, ni desenlace: todo nudo, como parte de un todo al que jamás tendremos acceso pero que, al mismo tiempo, se sostiene por sí mismo. Hombre, si estás buscando pasar el mono de Juego de Tronos a lo mejor no te sirve como gota en el océano que es, pero si te va el rollo conaniano lo vas a gosar (y cuesta 5 irrisorios pavos, no me jeringues).

Contraportada:

Más allá de la Costa Nómada cualquier cosa puede pasar.

Un interminable y desolador páramo marca el límite de la civilización, una frontera que ningún hombre cuerdo se atreve a cruzar.

Más allá, miserables familias de pastores susurran en la noche, lanzando miradas esquivas a la oscuridad.

Más allá, extrañas ruinas se alzan imperturbables, ajenas al paso del tiempo.

Más allá, siniestras criaturas dormitan en las profundidades de la tierra, aguardando su momento.

Si vas más allá de la Costa Nómada, no esperes volver con vida.

A muerte, de Cris Miguel [Reseña]

A muerte es una historia en la que el Real Madrid cuenta con el amor del público pero no con el de Los Poderosos, así que Los Poderosos le tocan las narices a Cristiano Ronaldo y a Zidane.

Transcurre en un mundo lo bastante parecido a este como para que no nos resulte extraño (hay brecha de género laboral, hay 1% de casta y un 99% de pueblo, las masas se entretienen con deportes de contacto) pero lo suficientemente diferente (se parece más a la Roma del imperio que a nuestro presente, transcurre en otro planeta) que podemos calificarlo de “péplum galáctico”.

En este caso, los Cristiano Ronaldo y los Galácticos de este planeta son gladiatrices (sí, mujeres que se dan de hostias en la arena del circo porque es el espectáculo que la peña demanda) y Zidane es Terentia, la mujer que lidera el grupo de gladiatrices (fue en su día gladiatriz pero ahora que ya tiene una edad dirige el cotarro). En lugar de partidos de 90 minutos, lo que tenemos son unos combates en la arena del circo… que a veces son a muerte (no como el fútbol moderno, EJEM). Su poquito de intriga, su poquito de hostias, su poquito de intrigas revolucionarias para acabar con La Casta y su poquito de ciencia ficción.

Me ha pasado con esta aventura (que compré por 8 pavos, atención, ganga) que cuanto más avanzada la trama, más me gustaba, hasta el punto que lo mejor (bueno, lo que más me ha gustado) ha sido el último capítulo. Esto, obviamente, repercute positivamente en el regustillo que se te queda después de leerlo (son cientoypico páginas en formato pequeñito, pal transporte público va perfekt).

Si te va el rollo pues palante, como las del tridente y la red.

Contraportada:

En un aislado planeta donde los puestos de prestigio están solo al alcance de los hombres, y donde una única mujer ostenta todo el poder por encima de todos ellos, las alternativas para la represada población femenina son muy limitadas. La arena del circo es una de ellas. Allí, tan rápido tocas la gloria como te cubren de sangre, y la muerte acecha hambrienta en cada encuentro.

Con este primera novela corta, que tan bien hace de prólogo, nos sumergimos en el universo de Ecatinta, un desértico planeta de ciencia ficción donde han retrocedido hasta una suerte de época romana en la que los combates a muerte son el mayor y más solicitado entretenimiento.

¡Pérfidas!, de Tamara Romero [Reseña]

perfidas tamara romeroTengo una sensación. Hay gente que IMITA a Quentin Tarantino y hay gente que COMPARTE FORMAS con Quentin Tarantino.

Los primeros hacen castañas sin alma, perdidos en un mar de referencias por las referencias, sin tino ni gusto. Los segundos crean obras-gólem, constructos a los que insuflan vida propia, pero de verdad VIDA, ALMA, y se les puede meter en el mismo saco que al director americano pero no subordinados a él sino en el mismo espectro, en el mismo mundo, en la misma dimensión, en el mismo eje, en la misma galaxia creadora.

No sé si me explico.

De los primeros, de los imitadores, hay muchos y de los segundos no tantos. Creo que la directora Ana Lily Amirpour es una de las segundas, y creo que la autora Tamara Romero también.

¿Sabéis los libros estos en los que el Lazarillo de Tormes se enfrenta a zombis porque es gracioso, porque jajá, qué ocurrencia? Que después de 250 páginas piensas “ya vale con la bromita, ¿no?” Pues ¡Perfidas! está en las antípodas. En lugar de hacer girar una historia en torno a una anécdota, la historia está construida con cientos y cientos de pequeñas piezas de un rompecabezas molón: un zombi aquí, un puñado de luchadoras allá, un toque X-Men por aquí, otro tanto de realismo mágico, una banda de hair metal, un espíritu que curra en la radio… y, al final, el todo es mucho más grande que las partes.

¡Pérfidas! es como si una alquimista supiese exactamente cuánta dosis de cada componente hay que añadir para convertir el plomo en oro, y además te deja con esa sensación febril de los mineros que iban a buscarlo al salvaje oeste: QUIERO MÁS.

Contraportada:

El desenlace del enfrentamiento entre La Volcánica Magma (Pérfidas) y La Bella Nima (Lúcidas) provoca un cataclismo en Valtidia, capital mundial de la lucha libre femenina. Tras el combate, la joven luchadora Mazas es secuestrada por error, al confundirse su identidad con la de su compañera pérfida, la siempre enmascarada Magma.

Orquestadas por Alexia Vartel —su representante—, y bajo la atenta vigilancia de las Ruedas de seguridad que custodian Valtidia, el supergrupo de luchadoras Las Pérfidas emprenderá la búsqueda de su compañera desaparecida seguidas de cerca por unos excéntricos ayudantes: el obstinado locutor de Radio Eterna, Ryder Alegría y su invisible asistente Wah Wah, que se sumarán a esta aventura con el objetivo de responder en rigurosa exclusiva a una pregunta que resuena constantemente en los hogares de los aficionados al deporte estrella. ¿Qué secreto guarda la luchadora más en forma del torneo debajo de esa máscara a la que jamás renuncia?

Una historia de lucha libre, sociedad del espectáculo y varicela, de la mano de las…

¡PÉRFIDAS!

Ellas son La Mujer Azul, Rusia, Petróleo, Hiedra, Las Trillizas, Sor Muerte, Estigma, La Ciega, La Vigilante, Mazas y Magma.

La fantasía épica: características, autores y libros

Charles Ernest Butler Rey ArturoLa fantasía épica (aunque en la Wikipedia se empeñan en decirnos que es más acertado decir “fantasía heroica“) es un subgénero dentro del amplio género fantástico.

Es diferente del género fantástico porque tiene una coherencia interna. Es decir, lo que en la fantasía es sorpresa (Harry Potter no sabe que existe Howarts hasta que le llega la carta, o Alicia no se imagina lo que va a ocurrir cuando sigue al conejo blanco hasta que lo hace) en el subgénero de la fantasía épica los elementos fantásticos son “normales”.

Es cierto que, en ocasiones, algunos elementos se descubren por sorpresa (los dragones de Las crónicas de la Dragonlance, por ejemplo) pero está dentro de la lógica.

Aunque es más común su presencia en la literatura, también se encuentra en otros formatos como puede ser el cómic, el cine, las series de televisión de reciente aparición o distintos tipos de juegos (ya sean de rol, de estrategia o de cartas).

En este post de Fantaciencia, hemos decidido abordar un género tan importante como este para poder divulgar los conceptos básicos de este tipo de literatura.

Sigue leyendo para conocer sus características, sus influencias, sus autores consagrados y las sagas más importantes. ¡Seguro que encuentras un nuevo libro que no conocías!

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Reseña de Matatrolls, (Las aventuras de Gotrek y Felix) de William King

matatrolls novelaReseña de la primera novela de Las aventuras de Gotrek y Felix, Matatrolls (Trollslayer, en el original), de William King

Lo mejor de Matatrolls, la primera novela de la saga Matador de Gotrek Gurnisson y Felix Jaeger, es que incluye las aventuras más raras de toda la saga. Resumen para gente vaga:

  1. Trascienden la marca “Warhammer“, los puede leer cualquier sin conocer el mundillo.
  2. Son divertidos (en general, “divertido” de que te los pasas bien con ellos, y en particular, que algunos de los relatos tiene un toque de comedia muy interesante). O, si quieres, son “buenos”, entendiendo como buenos que en forma y fondo destacan dentro de la literatura fantástica en particular.
  3. Se ven algunas de las pinceladas de la potencia narrativa de King, siendo mi preferida lo bien que se le da la narración desde el punto de vista del antagonista (en este libro, una Guerrera del Caos que dirige un ejército de hombres bestia).

Matatrolls y el marketing de contenidos

Vayamos primero con una reflexión de la saga en su totalidad. Esto, esto que consiguió Games Workshop, William King mediante, es lo que los expertos en marketing están AHORA vendiendo como una gran novedad. Me refiero al “inbound marketing” y el “branded content”. ¿Qué quieren decir estos palabros? Los gurús contraponen la publicidad tradicional a la nueva porque la tradicional era intrusiva y la nueva no; la nueva es otra cosa. La nueva es, por ejemplo, que tú buscas en Google información sobre la ansiedad porque tienes ansiedad y llegas a un artículo sobre la ansiedad (es lo que estabas buscando) que tiene un enlace a “curso para combatir la ansiedad”. ¿Te das cuenta? No ha sido un anuncio en la tele que decía CURSO PARA COMBATIR LA ANSIEDAD sino un artículo que tiene valor en sí mismo pero que luego, además, te da la solución al problema.

¿Qué hizo Games Workshop con las novelas de William King? Algo muy parecido a esto. En lugar (o además) de la publicidad tradicional, crearon estos libros, que son libros que podrían ambientarse en absolutamente cualquier mundo de fantasía, y les pusieron la marca, la “brand”. Y en lugar de pillarse a dos becarios malpagaos le hicieron el encargo a William King que, sinceramente, es un autor muy, muy capaz de llevar a buen puerto algo como esto.

¿Por qué me parece importante esto? Porque creo que explica la deriva de la saga, creo que explica que este primer tomo (relatos relativamente inconexos, algunos que parecen firmados por un heredero directo de Lovecraft, otros donde los personajes no se comportan como ellos mismos…) es tan raro porque todavía le estaban cogiendo el punto o porque lo lanzaron con cosas que ya tenían escritas o qué sé yo pero como que todavía no tenía la hoja de ruta perfectamente definia… y creo que explica cómo hacia el final de la colaboración de King en la saga (con Matabestias o Matagigantes, por ejemplo) los libros empiezan a depender demasiado de las directrices de Games Workshop, que en ese momento tenía una campaña de juego muy concreta (la sombra de Albión y todo eso) y las novelas empiezan a sufrir porque deben adecuarse a eso en lugar de seguir por otros derroteros.

Ahora sí:

Reseña de MATATROLLS, de Willam King

Lo mejor de Matatrolls es, como digo, lo atípico que es. Sí, está claro que es una novela de Warhammer, y que es una novela de Warhammer con esos dos protagonistas tan especiales, el enano Gotrek Gurnisson, que busca una muerte espectacular en combate para expiar sus crímenes, y el espadachí, poeta y cronista Felix Jaeger, que debe presenciar el final Gotrek y contarlo (periodismo gonzo, que se llama ahora). Sin embargo, algunos de los relatos tiene un regusto diferente, un regusto lovecraftiano no tanto en el fondo sino en la forma, en la estructura narrativa, que se perderán más adelante, no los volveremos a disfrutar. Otros tienen escenas absolutamente impensables más adelante,

[OJO, DETALLES DE LA TRAMA, OH NOES]

como esa en la que Gotrek sufre un golpe en la cabeza y pierde la memoria y no se acuerda de que es un guerrero poderoso así que no se pelea con nadie (que es divertidísima pero claro, luego todo se vuelve demasiado ÉPICO y OSCURO como para que vuelva a suceder), o esa en la que Felix Jaeger, que es un tío noblote y bien educado, por poco estrangula a un anciano que le desespera.

O esa escena en la que capturan a los dos héroes dándoles un porrazo por la espalda y despiertan encerrados en una mazmorra. A mí me parece maravilloso y si lo piensas bien podríamos decir que es normal, que ahí todavía no son unos guerreros tan experimentados (sobre todo Felix, que es mucho más joven que Gotrek) pero de verdad que queda muy raro en comparación con los siguientes libros. En otro de los relatos asistimos a la batalla en la que Gotrek pierde uno de sus ojos, por culpa del flechazo de un goblin, que está muy guay y a mí me parece que le da mucha personalidad al tema, pero luego, cuando Gotrek se convierte en una máquina de matar, no mucho tiempo después, queda un poco raro. ¿Un flechazo de un goblin le saca un globo ocular y dos libros después es capaz de enfrentarse a un dragón casi sin despeinarse?

Ojo que hay algunos relatos que son buenos de narices, como ese en el que se enfrentan a una Guerrera del Caos. Aquí empieza a verse también una de las características de los libros de Felix y Gotrek que listaba antes: la narración desde el punto de vista del (de la, en este caso) antagonista. Vamos, está claro que sin un buen villano delante, muchos héroes palidecen. Lo que consigue King, en este y en siguientes libros (ojo al siguiente, Mataskavens, con el Vidente Gris Tanquol) es precisamente eso, construir villanos con su propia voz, con sus objetivos claros, con sus miedos y sus reflexiones.

En fin, que está to wapo tete mazo de hostias ahí el Gotrek reventando cabezas.

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