Más allá de la Costa Nómada de J. R. Plana [Reseña]

Lo que me ha resultado más interesante de Más allá de la costa nómada es la relación entre los dos personajes principales, que presenta una manifiesta desigualdad: uno es el esclavo y el otro es el esclavista (que ejerce su poder a través de la magia, haciendo bastante complicado para el que está abajo poder rebelarse contra el que está arriba).

No sé, es que a veces parece que solo puede haber Un Héroe Incorrupto Máximo o una cuadrilla rollo partida de Dungeons & Dragons, tú el bárbaro, yo el arquero, acróbata, mago y el caballeroooo, cuando en realidad, como ya vimos con Gotrek y Felix, las posibilidades de un dúo dinámico son muchas. En este caso lo bonito es el contraste, el intelectual y el guerrero, el politeísta y el “dios no sé, pero algo tiene que haber”, el viejo y el joven… y bueno, que sí que hay una atmósfera muy interesante, al margen de los protagonistas, con sus elementos clásicos y sus elementos propios, un “esto me encaja perfectamente y siento que podría haberlo leído ya… pero el caso es que no, que se publicó hace poquito”.

Funciona como un tiro porque es eso, un disparo, un estallido breve, PAM y se acabó. Ni introducción, ni desenlace: todo nudo, como parte de un todo al que jamás tendremos acceso pero que, al mismo tiempo, se sostiene por sí mismo. Hombre, si estás buscando pasar el mono de Juego de Tronos a lo mejor no te sirve como gota en el océano que es, pero si te va el rollo conaniano lo vas a gosar (y cuesta 5 irrisorios pavos, no me jeringues).

Contraportada:

Más allá de la Costa Nómada cualquier cosa puede pasar.

Un interminable y desolador páramo marca el límite de la civilización, una frontera que ningún hombre cuerdo se atreve a cruzar.

Más allá, miserables familias de pastores susurran en la noche, lanzando miradas esquivas a la oscuridad.

Más allá, extrañas ruinas se alzan imperturbables, ajenas al paso del tiempo.

Más allá, siniestras criaturas dormitan en las profundidades de la tierra, aguardando su momento.

Si vas más allá de la Costa Nómada, no esperes volver con vida.

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