Reseña de Matatrolls, (Las aventuras de Gotrek y Felix) de William King

matatrolls novelaReseña de la primera novela de Las aventuras de Gotrek y Felix, Matatrolls (Trollslayer, en el original), de William King

Lo mejor de Matatrolls, la primera novela de la saga Matador de Gotrek Gurnisson y Felix Jaeger, es que incluye las aventuras más raras de toda la saga. Resumen para gente vaga:

  1. Trascienden la marca “Warhammer“, los puede leer cualquier sin conocer el mundillo.
  2. Son divertidos (en general, “divertido” de que te los pasas bien con ellos, y en particular, que algunos de los relatos tiene un toque de comedia muy interesante). O, si quieres, son “buenos”, entendiendo como buenos que en forma y fondo destacan dentro de la literatura fantástica en particular.
  3. Se ven algunas de las pinceladas de la potencia narrativa de King, siendo mi preferida lo bien que se le da la narración desde el punto de vista del antagonista (en este libro, una Guerrera del Caos que dirige un ejército de hombres bestia).

Matatrolls y el marketing de contenidos

Vayamos primero con una reflexión de la saga en su totalidad. Esto, esto que consiguió Games Workshop, William King mediante, es lo que los expertos en marketing están AHORA vendiendo como una gran novedad. Me refiero al “inbound marketing” y el “branded content”. ¿Qué quieren decir estos palabros? Los gurús contraponen la publicidad tradicional a la nueva porque la tradicional era intrusiva y la nueva no; la nueva es otra cosa. La nueva es, por ejemplo, que tú buscas en Google información sobre la ansiedad porque tienes ansiedad y llegas a un artículo sobre la ansiedad (es lo que estabas buscando) que tiene un enlace a “curso para combatir la ansiedad”. ¿Te das cuenta? No ha sido un anuncio en la tele que decía CURSO PARA COMBATIR LA ANSIEDAD sino un artículo que tiene valor en sí mismo pero que luego, además, te da la solución al problema.

¿Qué hizo Games Workshop con las novelas de William King? Algo muy parecido a esto. En lugar (o además) de la publicidad tradicional, crearon estos libros, que son libros que podrían ambientarse en absolutamente cualquier mundo de fantasía, y les pusieron la marca, la “brand”. Y en lugar de pillarse a dos becarios malpagaos le hicieron el encargo a William King que, sinceramente, es un autor muy, muy capaz de llevar a buen puerto algo como esto.

¿Por qué me parece importante esto? Porque creo que explica la deriva de la saga, creo que explica que este primer tomo (relatos relativamente inconexos, algunos que parecen firmados por un heredero directo de Lovecraft, otros donde los personajes no se comportan como ellos mismos…) es tan raro porque todavía le estaban cogiendo el punto o porque lo lanzaron con cosas que ya tenían escritas o qué sé yo pero como que todavía no tenía la hoja de ruta perfectamente definia… y creo que explica cómo hacia el final de la colaboración de King en la saga (con Matabestias o Matagigantes, por ejemplo) los libros empiezan a depender demasiado de las directrices de Games Workshop, que en ese momento tenía una campaña de juego muy concreta (la sombra de Albión y todo eso) y las novelas empiezan a sufrir porque deben adecuarse a eso en lugar de seguir por otros derroteros.

Ahora sí:

Reseña de MATATROLLS, de Willam King

Lo mejor de Matatrolls es, como digo, lo atípico que es. Sí, está claro que es una novela de Warhammer, y que es una novela de Warhammer con esos dos protagonistas tan especiales, el enano Gotrek Gurnisson, que busca una muerte espectacular en combate para expiar sus crímenes, y el espadachí, poeta y cronista Felix Jaeger, que debe presenciar el final Gotrek y contarlo (periodismo gonzo, que se llama ahora). Sin embargo, algunos de los relatos tiene un regusto diferente, un regusto lovecraftiano no tanto en el fondo sino en la forma, en la estructura narrativa, que se perderán más adelante, no los volveremos a disfrutar. Otros tienen escenas absolutamente impensables más adelante,

[OJO, DETALLES DE LA TRAMA, OH NOES]

como esa en la que Gotrek sufre un golpe en la cabeza y pierde la memoria y no se acuerda de que es un guerrero poderoso así que no se pelea con nadie (que es divertidísima pero claro, luego todo se vuelve demasiado ÉPICO y OSCURO como para que vuelva a suceder), o esa en la que Felix Jaeger, que es un tío noblote y bien educado, por poco estrangula a un anciano que le desespera.

O esa escena en la que capturan a los dos héroes dándoles un porrazo por la espalda y despiertan encerrados en una mazmorra. A mí me parece maravilloso y si lo piensas bien podríamos decir que es normal, que ahí todavía no son unos guerreros tan experimentados (sobre todo Felix, que es mucho más joven que Gotrek) pero de verdad que queda muy raro en comparación con los siguientes libros. En otro de los relatos asistimos a la batalla en la que Gotrek pierde uno de sus ojos, por culpa del flechazo de un goblin, que está muy guay y a mí me parece que le da mucha personalidad al tema, pero luego, cuando Gotrek se convierte en una máquina de matar, no mucho tiempo después, queda un poco raro. ¿Un flechazo de un goblin le saca un globo ocular y dos libros después es capaz de enfrentarse a un dragón casi sin despeinarse?

Ojo que hay algunos relatos que son buenos de narices, como ese en el que se enfrentan a una Guerrera del Caos. Aquí empieza a verse también una de las características de los libros de Felix y Gotrek que listaba antes: la narración desde el punto de vista del (de la, en este caso) antagonista. Vamos, está claro que sin un buen villano delante, muchos héroes palidecen. Lo que consigue King, en este y en siguientes libros (ojo al siguiente, Mataskavens, con el Vidente Gris Tanquol) es precisamente eso, construir villanos con su propia voz, con sus objetivos claros, con sus miedos y sus reflexiones.

En fin, que está to wapo tete mazo de hostias ahí el Gotrek reventando cabezas.

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