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Juegos de cartas para usar la baraja española

Aprende a jugar a juegos de cartas populares y tradicionales usando la baraja española con nuestros artículos. Incluyen juegos de cartas para dos jugadores o para más de dos jugadores:

Además, también existen los juegos de cartas para beber.

Palos y cartas de la baraja española

La baraja española consiste en un mazo de 40 naipes o cartas que se barajan para jugar con ellas.

Tradicionalmente se divide en cuatro familias, también llamadas palos, cada uno numerado del 1 al 7 y del 10 al 12, que son: oros, copas, espadas y bastos (este orden coincide con el código para “pintar las cartas”). Las figuras corresponden a los números 10 “sota”, 11 “caballo” y 12 “rey”, respectivamente. Para ciertos juegos de cartas se dividen en palos cortos (oros y copas) y largos (bastos y espadas).

baraja española

Es por esto que hacemos una distinción entre los juegos de naipes y los juegos de cartas con baraja española: a algunos no se puede jugar con este mazo y otros solo son posibles con este tipo de cartas.

Actualmente, ciertos mazos incluyen además las cartas 8, 9 y 2 comodines, por ello pueden ser de 40, 48 o de 50 naipes dependiendo del juego. Algunos de estos juegos pueden jugarse por dos personas o jugadores, no se necesitan más.

Historia de la baraja de naipes española

Según nos cuenta la Wikipedia, la baraja más antigua localizada en España se encontró en Sevilla, y ahora puede apreciarse en el museo Fournier. Según los expertos, tiene una antiguedad de unos 600 años, ya que se ha fechado como producto del siglo XV (en torno a los años 1400). En este caso, se trata de una baraja de 48 naipes porque hay cartas con el 9.

Una de las características de la baraja española es que no tienen reina, como ocurre con otras.

La baraja de Heraclio Fournier

Data del siglo XIX. Heraclio Fournier, burgalés con familia originalmente francesa, es el impresor que en el año 1868 presenta una baraja litografiada con un diseño que fue premiado en la Exposición Universal de París. Será Augusto Ríus, sin embargo, el diseñador que finalmente le dé a la baraja española los dibujos que conocemos como “tradicionales”.

Dependiendo de los países que produzcan las barajas, ya sea España o América Latina, estos diseños varían.

Los mejores juegos

Juegos de cartas con baraja española (MACROpost 2018)

Juegos de cartas para usar la baraja española

Aprende a jugar a juegos de cartas populares y tradicionales usando la baraja española con este MACROpost.

Encontrarás:

  • Juegos de cartas para dos jugadores.
  • Juegos de cartas para más de dos jugadores.
  • Juegos para beber.

Mira el índice y pincha en juego de naipes que te interese conocer:

El cinquillo

El cinquillo es un juego de cartas en el cuál se usa la baraja española. Se puede jugar de dos a cuatro jugadores.

¿Cómo se juega al Cinquillo? Reglas:

Sigue estos pasos para echar una partida al cinquillo.

El reparto de cartas depende del número de jugadores:

  • 2 y 3 jugadores: pueden elegir el límite a repartir, de 10 a 15 cartas. Las restantes quedaran en el pozo, boca abajo para robar.
  • 4 jugadores: se reparten todas las cartas del mazo, es decir, 10 cartas a cada jugador.
  • 5 jugadores: se reparten 8 cartas a cada jugador.
  • 6 jugadores: se reparten 6 cartas a cada jugador, quedando 4 cartas en el pozo.

Una vez repartidas las cartas, el jugador que sale es el que tenga el 5 de oros, el siguiente será el jugador de la derecha del que salió primero.

Este segundo jugador tendrá que poner en la mesa otro 5 o una carta de oros ascendente o descendente al 5 de oros.

Quién gana la ronda en el cinquillo

En cada turno:

  • Se tira una carta del mismo palo, siguiendo la escalera más alta o más baja que las cartas que hay sobre la mesa.
  • Se tira un “5” de otro palo.
  • Se pasa el turno en caso de que no pueda tirar o robar del pozo si lo hubiera.

Si un jugador puede poner varias cartas deberá elegir la que más le convenga para ganar el juego.

Si un jugador no tiene ninguna carta para tirar tiene que pasar el turno.
Gana la ronda el primer jugador que se quede sin cartas.

El jugador que gane la ronda consigue 5 puntos más un punto por cada carta que le queden a sus compañeros.

Vídeo: cómo jugar al cinquillo

Cinquillo Cabrón

El cinquillo cabrón es una variante del cinquillo. La diferencia es que no es necesario colocar cartas consecutivas sobre la mesa: basta con que sean del mismo palo.

Además, colocar una carta más alta o más baja de la correspondiente bloquea la posibilidad de poner todas las que irían en las posiciones intermedias.

Gana la ronda el jugador que se quede sin cartas (en este caso, sumará 5 puntos más 1 punto por cada carta que no han tirado los oponentes) o el que consiga tener la menor cantidad de cartas una vez que sea imposible continuar jugando porque todas las columnas están “cerradas” (en este caso, sumará 1 punto por carta que le queda en mano a los demás jugadores).

En caso de empate el puntaje se reparte entre los jugadores. Gana al cinquillo cabrón el jugador que alcanza la cantidad de puntos elegida en las opciones de juego.

A veces nos llegan consultas muy concretas, como puede ser un lector que preguntaba por “juegos de cartas para dos jugadores“. Aquí tenemos uno, escoba:

Reglas de escoba

Tras barajar, se reparten tres cartas a cada jugador y se dejan cuatro cartas boca arriba en la mesa frente a ambos.

El objetivo del juego es que se sumen 15.

Así, el Rey vale 10, el Caballo 9, la Sota 8 y el resto de figuras el valor que marca su carta.

En cada turno, cada jugador debe utilizar una carta de su mano, sin coger ninguna carta más. Esto implica que primero te quedas con dos cartas para el siguiente turno, luego una carta, y después con ninguna. En este momento, se reparten otras tres cartas.

Cuando cojes una carta de tu mano y puedes sumar 15 con alguna (o algunas) cartas de las que aparecen en la mesa, coges ese montón y te lo guardas. Luego, servirá para ver quién ha ganado.

Si con la carta que utilice el jugador en su turno usas todas las cartas de la mesa para sumar 15, el jugador habrá hecho la jugada de escoba.

Cuando juguéis la última mano, quien se lleve la baza se lleva también el resto de cartas que queden en la mesa, en caso de quedar alguna.

Quién gana jugando a escoba

Cada escoba vale 1 punto (es decir, que debes haberlas diferenciado al hacer “escoba”. Cada carta del palo de los oros vale un punto adicional. Quien se haya llevado más 7, se cuenta otro punto. Quien tenga el 7 de oros se lleva otro punto. Finalmente, quien más cartas haya recopilado en total se lleva otro punto.

La brisca

La brisca se juega con la baraja española. Es uno de esos juegos muy populares en nuestra tierra, y todo el mundo debería poder saber jugar a ella: viene de lujo para matar ratos muertos en vacaciones o entre clase y clase.

Además, puede ser un juego de cartas para dos jugadores, por lo que solo necesitas una persona más para divertirte.

El objetivo de la brisca es ser el jugador con mayor número de puntos al final de 8 rondas.

Lo primero que tienes que tener en cuenta es que a las cartas As, Rey, Caballo y Sota se le llaman triunfos, son las de más valor y suelen “ganar” las rondas. El palo que pinta (lo veremos más adelante) marca también el triunfo.

Para empezar a jugar, sigue estos pasos:

  1. Se reparten 3 cartas por jugador.
  2. Tras repartir, la siguiente carta que aparezca es la que marcará el triunfo (o sea, la que pinta).
  3. El resto se dejará en un montón boca abajo para robar.

Una vez seguidos estos 3 pasos, empieza a jugar el jugador que va de mano jugando cualquiera de sus cartas.

Los demás (o el otro, si solo hay dos jugadores) deben echar una de sus cartas en base a la primera que se ha jugado. Esta carta puede ser cualquiera que esté en su mano.

Cuando la carta de triunfo (o sea, la que aparece la primera) es un As, un tres, un rey, un caballo o una sota, el jugador que tenga el 7 del mismo palo puede intercambiarlas. La misma operación puede llevarse a cabo, de idéntica manera, para cambiar el 7, 6, 5 o 4 por el 2.

Esta operación no se podrá realizar hasta que se gane una baza.

Finaliza una baza

Gana la baza el jugador que haya colocado el triunfo de valor más alto o si no hay triunfos la carta del palo de inicio (la primera que se ha tirado) de valor más alto.

Este jugador recoge la baza y las guarda hasta el final de la ronda. Al finalizar la baza todos los jugadores roban del montón mientras queden cartas.

El jugador que gana la baza empieza tirando en la siguiente mano.

Finaliza una ronda

Una ronda finaliza cuando no les quedan cartas a los jugadores.

Se hará el recuento de puntos con las cartas que ha conseguido cada jugador.

Vídeo: cómo jugar a la brisca

A continuación, puedes ver un vídeo con las instrucciones para jugar a la brisca.

Valor de las cartas en la brisca

Por orden de más puntuación a menor:
As: 11 puntos
Tres: 10 puntos
Rey: 4 puntos
Caballo: 3 puntos
Sota: 2 puntos
Siete, Seis, Cinco, Cuatro, Dos: 0 puntos

Jugar a la brisca por parejas

Cuando participan 4 jugadores es posible jugar por parejas, situando a los jugadores de ambas parejas alternativamente.

Las reglas son exactamente las mismas que en juego individual, teniendo en cuenta que a efectos de obtener la pareja vencedora en cada mano se considera la suma de los puntos obtenidos por ambos jugadores.

Hay variantes entre los distintas regiones y en algunas se juega a la brisca de una manera diferente a la de otros. ¿Te suena?

El tute

 El tute es un curioso juego para baraja española, así como no de los más tradicionales. Se puede jugar entre dos, tres o cuatro jugadores empleando un mazo de 40 naipes. Al igual que en Escoba, también se juega por bazas.

Existen diferentes tipos de Tute, como el subastado, el gana-pierda, el pierde en medio o el cabrero. Hoy hablaremos del tute original, que tiene muchas similitudes con la Brisca.

El objetivo: ganar la mayor cantidad de rondas ya establecidas antes de iniciar el juego.

Valores:

As: 11

Tres: 10

Rey: 4

Caballo: 3

Sota: 2

Las demás: nada.

Cómo se juega al tute

Se reparten las barajas entre los jugadores, la última de ellas dirá cuál es el palo que será superior al resto. Como en Brisca, también se le llama triunfo o pinta.

El jugador designado para iniciar la baza, el jugador “mano”, coloca una primera baraja. La ronda continuará hacia la derecha y en ella los jugadores tienen que decidir entre las siguientes opciones:

  • Montar: colocar una carta del mismo palo que supere el valor de la inicial.
  • Asistir: lanzar un naipe del palo de salida de un valor inferior
  • Fallar: jugar un número perteneciente al palo de triunfo. Si este ya ha sido jugado, deber “pisar”, es decir, colocar un número superior.
  • Contrafallar: si no es posible asistir ni fallar, echar cualquier otra baraja.

La baza la gana aquel que tenga la carta más alta del palo de salida. O la que pertenezca al palo triunfo de mayor valor.

El mus

El juego del mus es uno de los más populares en España, popularizado sobre todo en bares, tanto los habituales como los universitarios.

También se juega en países latinoamericanos en los que emplean la baraja española de 40 cartas.

Este tradicional juego de cartas, cuya modalidad más extendida es la que permite 4 jugadores (en dos parejas), tiene como objetivo conseguir 40 puntos. El equipo que llega a los 40 puntos, gana la partida.

El valor de las cartas viene determinado por si la carta es una figura o no. Las figuras son la sota, el caballo y el rey, y su valor es de diez puntos. El resto de las cartas de la baraja valen lo mismo que el número que tengan, a excepción del as y el 2 que tienen un valor de un solo tanto.

Inicio del juego: se reparten cuatro cartas a cada jugador que tendrán que intentar formar las siguientes jugadas:

Jugada grande: Es la mayor y está formada por las cuatro cartas con mayor valor en el mus.

Jugada pequeña: Es una jugada opuesta la grande y se trata de tener 4 cartas con el menor valor posible.

Jugada media: Es cuando se tienen tres cartas iguales. Trío.

Jugada doble: Es cuando se tienen dos parejas iguales.

Hay “juego”: cuando la puntuación se sitúa entre 31 y 40 tantos y nunca puede haber empate.

Durante el transcurso de la partida, los jugadores pueden realizar los descartes que consideren oportunos o simplemente plantarse si ha recibido unas buenas cartas que puedan permitirle hacer una de las jugadas arriba descritas.

A partir de ese momento empieza seriamente la partida de mus.

Los jugadores pueden elegir descartarse o no de sus cartas pidiendo mus (o no mus, en caso de que quieran permanecer con las que tienen). Para poder descartarse, todo el mundo debe pedir mus.

Como es un juego que habitualmente se juega por equipos, es necesario que los jugadores del mismo equipo se las ingenien para ayudarse y saber cuándo se necesita o no descartarse. Es entonces cuando se dan los gestos del mus.

Gestos del mus

En el mus no se permite decir ni enseñar al compañero las cartas que se tienen (algunos reglamentos permiten enseñar alguna carta, siempre que se muestre a todos los jugadores).

Los compañeros podrán entenderse por medio de señas, ya que el interés está en ocultar a sus contrarios la jugada real que se tiene, ayudándose recíprocamente durante el juego.

Esta parte es una de las más divertidas, ya que puede dar lugar a multitud de situaciones que no dependen directamente de la suerte que se haya tenido con el reparto de las cartas, sino del entendimiento con el compañero o de la estrategia.

Señas habituales:

  • Dos reyes: morderse el labio inferior.
  • Tres reyes: morderse de manera lateral el labio inferior.
  • Dos ases: sacar la lengua por el centro.
  • Tres ases: sacar la lengua por un lateral de la boca.
  • Medias (tres cartas iguales): torcer la boca hacia un lado.
  • Duples (dos parejas): levantar las cejas.
  • Treinta y una (31 puntos): guiñar el ojo.
  • Juego que no es 31 (más de 31 puntos): dar un beso al aire.
  • Treinta al punto (30 puntos): levantar los hombros.
  • 29 al punto (29 puntos): levantar el hombro izquierdo.
  • Ciego (no llevar ni pares ni juego): cerrar los ojos.

Origen del mus

Aunque, como en todos los juegos populares y tradicionales, no está del todo claro, está bastante aceptado que el mus tiene su origen en el País Vasco.

Las siete y media

Las siete y media es un juego de cartas se puede realizar entre cualquier número de jugadores y se desarrolla con barajas de 40 cartas. Como curiosidad, cabe destacar que en Latinoamérica se conoce como “siete y medio”.

Todas las cartas valen en puntos la indicada en su índice, es decir: su valor natural. La excepción son las figuras, que valen medio punto.

Cómo se juega a las siete y media

El objetivo del juego es llegar a sumar 7 y media con la carta de mano y las que se van pidiendo, pero no pasarse nunca.

Uno de los jugadores lo hace como banquero y el resto como puntos, y el banquero se selecciona al azar para el primer juego.

Más adelante, el banquero cederá la banca a aquel que consiga hacer siete y media.

El objetivo del juego de las siete y media es obtener o acercarse los más posible al valor siete y media, pero sin pasarse de él, en cuyo caso se pierde.

Lo primero que hay que hacer es barajar y cortar el mazo. Después, el banquero da a cada jugador en orden empezando por el que está a su derecha una carta cuyo valor mantendrá oculto.

El primero a entrar en juego es aquel punto que está a la derecha del banquero, el que, de acuerdo a la carta inicial recibida decidirá “plantarse” o pedir más cartas al banquero, de una en una, cuando le toque su turno de juego hasta declarar “me planto” de acuerdo a la puntuación obtenida con las cartas sucesivas, y teniendo en cuenta la posibilidad de pasarse cada vez que pida una.

Es decir: el objetivo de los jugadores es llegar a sumar 7 y media con las cartas O MENOS. Nunca pasarse.

Las cartas siguientes que da el banquero se pueden entregar descubiertas o cubiertas de acuerdo a como se decida la regla antes de comenzar a jugar.

Una vez plantado un jugador la situación se repite con el próximo a la derecha hasta completar todos los puntos y tocarle el turno al banquero, el que procederá de la misma forma pero mostrando las cartas que saque de la baceta boca arriba hasta terminar plantado cuando lo crea conveniente.

La ronda de las siete y media

1.- Que uno de los jugadores haga siete y media, en cuyo caso se planta, es decir no pide más cartas.

Este jugador tiene asegurado el triunfo a menos que haga puntuación igual el banquero, que tienen preferencia en caso de empate.

2.- Que haga cinco, cinco y media, seis, seis y media o siete y se plante ante el temor de pasarse con la próxima carta y considerando que tiene una puntuación buena para ganar al estar cerca de siete y media.

3.- Que con la primera carta que reciba su puntuación se pase de siete y media con lo cual pierde, muestra sus cartas y paga al banquero la cantidad convenida.

Todos los puntos juegan contra el banquero y no hay rivalidad entre ellos, cuando el banquero hace su juego y se planta el resto de los puntos muestran sus cartas, aquellos que superan al banquero en puntuación reciben el pago de la cuota pactada de parte de este, los demás que quedan por debajo pagan la misma cantidad al banquero.

Un caso especial es cuando el banquero se pasa, ahora este deberá pagar a todos los puntos que no se pasaron en la ronda.

Vídeo: cómo se juega a las siete y media

Tute cabrero o cabrón

El tute cabrero es un juego de cartas popular en Argentina. Está emparentado con el tute jugado en España.

Se trata de un juego de bazas. Se juega con un mazo de cuarenta cartas españolas.

Jugadores: entre 3 y 6.

En cada mano pierde al menos un jugador. Cuando un jugador ha perdido en cuatro manos se retira del partido. El partido termina cuando quedan menos de tres jugadores (ya no se puede seguir jugando).

Las manos del tute cabrero

  • El partido se organiza en manos.
  • Las manos se dividen en bazas.

En cada mano se reparten todas las cartas, se juegan tantas bazas como cartas se hayan repartido por jugador, se cuentan los puntos levantados y se determina quiénes pierden la mano.

En la primera baza empieza tirando una carta el jugador que es mano, esa es la carta que salió. Los demás jugadores, en orden, empezando por el de la derecha del que salió, tiran una carta. El que tiró la carta que mata se lleva todas las cartas y las apila boca abajo junto a él. Ahí termina la baza. El que se llevó la baza es el que empieza tirando en la baza siguiente.

La última carta repartida indica el palo de triunfo. En cada baza mata la carta de valor más alto del palo que salió (el palo de la primera carta tirada en la baza) con excepción de que alguna de las cartas jugadas sea de triunfo. En este caso mata la carta más alta de triunfo.

Valor de las cartas en el tute cabrero

  • Los ases valen 11 puntos
  • Los tres valen 10
  • Los reyes, 4
  • Los caballos, 3
  • Las sotas, 2
  • El resto vale 0.

Para determinar qué carta mata, el orden de las cartas sin valor es: siete, seis, cinco, cuatro y dos.

Cómo se juega al tute cabrero

El jugador que comienza la baza puede tirar la carta que desee. Los demás jugadores deben responder al palo (jugar una carta del mismo palo que salió) y matar (tirar una carta que mate a todas las que ya fueron tiradas en la baza). De no poder cumplir estas dos obligaciones simultáneamente, debe cumplirse la primera (responder al palo), si no se puede cumplir la primera, debe cumplirse la segunda (matar, o sea, en este caso, tirar un triunfo más alto que los triunfos que se hayan tirado). De no poder cumplir ninguna de las dos, jugará cualquier carta. Aclaración: En una mano en la que no se salió con triunfos pero sí se han jugador triunfos, si el jugador al que le toca jugar no tiene cartas del palo que salió y tiene triunfos pero ninguno más alto que los jugados; no está obligado a tirar triunfo, puede tirar la carta que desee.

Si un jugador hace todas las bazas (se lleva todas las cartas de la mano), se dice que hizo capote. Pierden todos los demás jugadores. (Salvo que haya cantado, porque si cantó pierde).

Si las bazas se reparten entre dos jugadores el que haya hecho menos puntos de los dos es el que pierde la mano (se dice que el otro ganó a más).

Si las bazas se reparten entre más de dos jugadores, pierden los jugadores del medio o sea, todos los que hayan levantado cartas salvo el que haya sumado más puntos (se dice que ganó a más) y el que haya sumado menos puntos (se dice que ganó a menos). Los que no han levantado cartas no cuentan. Ejemplo, jugando cinco jugadores si sólo tres han levantado cartas pierde uno solo (el del medio), si cuatro han levantado cartas pierden dos (los del medio), si los cinco han levantado cartas pierden tres (los del medio). Así siempre se salvan uno a más y uno a menos.

El que se lleva la última baza se anota las diez de última, o sea, suma 10 puntos al valor de las cartas que haya levantado.

En la primera mano el jugador que tiene el dos de oro es mano y oro es el palo de triunfo. En las manos subsiguientes repartirá el jugador que fue mano la mano anterior y será mano el que está sentado a su derecha.
Los cantos

Si un jugador tiene en la mano los cuatro reyes o los cuatro caballos tiene tute. Si tiene el rey y el caballo de triunfo tiene las cuarenta. Si tiene un rey y un caballo del mismo palo tiene las veinte en ese palo.

El jugador que acaba de ganar una baza, antes de tirar la carta de la siguiente baza puede cantar, tute, las veinte o las cuarenta si aún conserva en la mano las cartas del canto (no ha jugado ninguna en la última baza ni en sus anteriores). En ningún caso es obligatorio cantar.

El jugador que canta tute gana la mano. Pierden los otros jugadores.

El jugador que canta las cuarenta tiene al final de la mano 40 puntos extra que se suman al valor de las cartas levantadas. Lo mismo para las veinte.

En un mano se pueden cantar las cuarenta y todas las veinte que se tengan pero debe hacerse una por baza. O sea, después de cada baza solo puede hacerse un canto.

Los cantos son optativos (cantan sólo los que van a más) en cambio las diez de última son obligatorias.

Si un jugador cantó las veinte o las cuarenta y luego hizo capote pierde él solo.

El tute cabrero según la cantidad de jugadores

Cuando se juega entre tres jugadores se reparten todas las cartas menos una.

En la primera mano del partido esta carta se pone boca abajo en la mesa. El jugador que tiene el dos de oro lo cambia por la carta boca abajo sin mostrarla al resto y es mano. El dos de oro permanece boca arriba durante toda la mano y no forma parte del juego. Si nadie tiene el dos de oro, porque es la carta boca abajo, el jugador que tiene el cuatro de oro lo dice y es mano; el dos de oro se da vuelta y permanece boca arriba.

En las manos subsiguientes la última carta (la que sobra) se muestra boca arriba en la mesa. El palo de esa carta es el palo de triunfo. Si la carta es mayor a siete el jugador que tiene el siete de triunfo la cambia y luego cambia por el siete el que tiene el dos. Si la carta es menor o igual a siete y mayor a cuatro, la cambia el jugador que tiene el dos. El cuatro y el dos no se cambian. La carta que sobra permanece boca arriba durante toda la mano y no forma parte del juego.

Cuando el juego es de más de tres jugadores se reparten todas las cartas y no hay cambios. La primera mano es triunfo oro y es mano el que posea el dos. En las subsiguientes es mano el que está a la derecha del que dio, quien muestra su última carta que indica el palo de triunfo.

Cuando el juego es de seis jugadores se decide quién es mano antes de empezar el partido. El que reparte no juega esa mano y da cartas sólo para los otros cinco. El jugador que repartió no pierde en esa mano (aunque se haya cantado tute o se haya hecho capote).
En caso de empate

En cada mano, cuando por ocurrir empate en los puntos de los jugadores no quede ningún jugador en el medio, pierden los jugadores que han empatado. Esto puede ocurrir en dos casos

Cuando todos los jugadores que han levantado cartas tienen el mismo puntaje. En este caso ninguno ha ganado a más, pierden todos los que han levantado bazas.

Cuando los jugadores que han levantado cartas han empatado o bien en el mayor puntaje o bien en el menor y no hay nadie que haya quedado en el medio. En este caso nadie ha ganado a más ni a menos. Pierden todos los que han levantado bazas.
Renuncio

Cuando un jugador, pudiendo cumplir con sus obligaciones de responder al palo o matar no lo haya hecho ha renunciado. Pierde la mano y se le anotan dos manos en contra (es como si hubiese perdido dos manos).

No está permitido jugar antes de tiempo, ni mostrar cartas de la mano, ni revisar las bazas levantadas (excepto la última). Tampoco está permitido dar indicaciones sobre qué cartas o palos jugar o hacer acordar que se puede cantar o salir a cortar los cantos (jugar de modo de obligar al posible tenedor de un canto a jugar una de esas cartas).

Sobre la baraja española

Palos y cartas de la baraja española

La baraja española consiste en un mazo de 40 naipes o cartas que se barajan para jugar con ellas.

Tradicionalmente se divide en cuatro familias, también llamadas palos, cada uno numerado del 1 al 7 y del 10 al 12, que son: oros, copas, espadas y bastos (este orden coincide con el código para “pintar las cartas”). Las figuras corresponden a los números 10 “sota”, 11 “caballo” y 12 “rey”, respectivamente. Para ciertos juegos de cartas se dividen en palos cortos (oros y copas) y largos (bastos y espadas).

Actualmente, ciertos mazos incluyen además las cartas 8, 9 y 2 comodines, por ello pueden ser de 40, 48 o de 50 naipes dependiendo del juego. Algunos de estos juegos pueden jugarse por dos personas o jugadores, no se necesitan más.

Una de las características de la baraja española es que no tienen reina, como ocurre con otras.

Historia de la baraja de naipes española

Según nos cuenta la Wikipedia, la baraja más antigua localizada en España se encontró en Sevilla, y ahora puede apreciarse en el museo Fournier.

Según los expertos, tiene una antiguedad de unos 600 años, ya que se ha fechado como producto del siglo XV (en torno a los años 1400). En este caso, se trata de una baraja de 48 naipes porque hay cartas con el 9.

La baraja de Heraclio Fournier

Data del siglo XIX. Heraclio Fournier, burgalés con familia originalmente francesa, es el impresor que en el año 1868 presenta una baraja litografiada con un diseño que fue premiado en la Exposición Universal de París.

Será Augusto Ríus, sin embargo, el diseñador que finalmente le dé a la baraja española los dibujos que conocemos como “tradicionales”.

Dependiendo de los países que produzcan las barajas, ya sea España o América Latina, estos diseños varían.

Juego de cartas para beber (clásico)

  • Todos los participantes están sentados alrededor de una mesa.
  • Las cartas se ponen boca abajo.
  • Por turnos, todos los participantes van cogiendo una carta en sentido contrario de las agujas del reloj.
  • Con cada carta se tiene que hacer una cosa concreta o tarea.
  • El resto de participantes tienen que esperar hasta que se termine la tarea y toque al siguiente jugar.
  • Antes de empezar, se divide el grupo de jugadores en 2. La partición puede ser la que tú elijas: chicos y chicas, rubios y morenos, altos y bajos… Esta partición se llamará “primer grupo” y “segundo grupo”.

Las tareas

  • 2 – todos los pertenecientes al primer grupo tienen que beber algo (un chupito por ejemplo).
  • 3 – todos los pertenecientes al segundo grupo tienen que beber algo (otra vez, un chupito es suficiente).
  • 4Ojos de serpiente: la persona que saque esta carta tiene ‘Ojos de serpiente’ hasta que se acabe la ronda. Todas las personas que miran esta persona en los ojos, tienen que beber.
  • 5Elige a un amigo: la persona que saca la carta 8, tiene que elegir a un amigo entre los otros participantes. Ser amigo de alguien en este juego significa que cada vez que tu amigo bebe algo, tú también tienes que beber algo con esta persona.
  • 6 – Toma algo (no te olvides, que tu amigo también tiene que tomar algo si ya tenía que elegir a uno).
  • 7 – Puedes elegir tú a una persona que quieras para tomar algo.
  • Sota – El jugador a tu izquierda tiene que tomar algo.
  • Caballo – El jugador a tu derecha tiene que tomar algo.
  • Rey – Si recibes el Rey tendrás de poner un poco de tu bebida en el vaso grande del centro. Lo que recibe el ultimo Rey tendrá de beber todo el contenido del vaso.
  • As – Puedes crear tu propria tarea o regla.

baraja española

El tute

El tute es un curioso juego para baraja española, así como no de los más tradicionales. Se puede jugar entre dos, tres o cuatro jugadores empleando un mazo de 40 naipes. Al igual que en Escoba, también se juega por bazas.

Existen diferentes tipos de Tute, como el subastado, el gana-pierda, el pierde en medio o el cabrero. Hoy hablaremos del tute original, que tiene muchas similitudes con la Brisca.

El objetivo: ganar la mayor cantidad de rondas ya establecidas antes de iniciar el juego.

Valores:

As: 11

Tres: 10

Rey: 4

Caballo: 3

Sota: 2

Las demás: nada.

Cómo se juega al tute

Se reparten las barajas entre los jugadores, la última de ellas dirá cuál es el palo que será superior al resto. Como en Brisca, también se le llama triunfo o pinta.

El jugador designado para iniciar la baza, el jugador “mano”, coloca una primera baraja. La ronda continuará hacia la derecha y en ella los jugadores tienen que decidir entre las siguientes opciones:

  • Montar: colocar una carta del mismo palo que supere el valor de la inicial.
  • Asistir: lanzar un naipe del palo de salida de un valor inferior
  • Fallar: jugar un número perteneciente al palo de triunfo. Si este ya ha sido jugado, deber “pisar”, es decir, colocar un número superior.
  • Contrafallar: si no es posible asistir ni fallar, echar cualquier otra baraja.

La baza la gana aquel que tenga la carta más alta del palo de salida. O la que pertenezca al palo triunfo de mayor valor.

Tute habanero (para dos personas)

Se juega entre dos jugadores.

Al principio de cada mano sólo se reparten 8 cartas a cada jugador y la siguiente se deja boca arriba sobre el tapete con el resto del mazo encima cruzado. Esta carta será la que marque el palo de triunfo.

Tras completarse cada baza, cada jugador robará una carta del mazo, de forma que siempre tengan 8 cartas en la mano hasta que se acaben las cartas del mazo.

El juego tiene dos fases: la primera en la que se roban cartas y la segunda en la que se van gastando las que se tienen en la mano. En la 1ª fase del juego el jugador que no es mano tiene sólo obligación de asistir si el adversario hubiera comenzado con triunfo (si se tiene) pero sin obligación de montar. En la segunda, por el contrario, deben seguir las mismas reglas que para el tute por parejas.

Los cánticos se podrán efectuar en cualquier momento del juego, siempre y cuando se hagan inmediatamente despues de haber hecho baza y teniendo las cartas necesarias para ello.

No se puede de cantar Tute.

Cuando un jugador tiene en la mano el siete del palo de triunfo, podrá cambiarlo por la carta que pinte si ésta fuera una carta de valor (As, Tres, Rey, Caballo o Sota). Este cambio podrá hacerse justo tras haber ganado una baza y antes de proceder a robar la carta correspondiente del mazo. Este mismo cambio, y con las mismas reglas y limitaciones, podrán hacerlo los jugadores si tuvieran en su poder un dos y quisieran cambiarlo por la carta que marque el triunfo si ésta fuera una carta sin valor (Cuatro, Cinco, Seis o Siete).

La mano la gana el jugador que pase de 100 tantos. Si ambos superaran esta cantidad, gana el que alcanzara la mayor cantidad. Si ninguno alcanzara esta cantidad, se juega una mano más (llamada mano de vuelta) cuyos tantos se sumarán a la anterior.

No es preciso que en la mano de vuelta sean jugadas todas las cartas, sino que el ganador de cada baza tiene la opción de anunciar que ha alcanzado los 101 puntos, dándola así por finalizada. Si efectivamente, sumando los puntos de la mano anterior, alcanza los 101 puntos, la mano es suya; en caso contrario, será para el oponente.

Los jugadores pueden hacer capote, en cuyo caso no se tiene en cuenta el tanteo y quien lo consigue gana la mano. Hacer capote es ganar las últimas 8 bazas de una mano. Quien quiera hacer capote tendrá que advertir su intención antes de ganar la 1ª de esas últimas 8 bazas. Si tras haberlo avisado, no consiguiera hacerlo, será el adversario quien gane la mano.

Aprende a jugar a otros juegos de cartas

El cinquillo

El cinquillo es un juego de cartas en el cuál se usa la baraja española. Se puede jugar de dos a cuatro jugadores.

¿Cómo se juega al Cinquillo? Reglas:

Sigue estos pasos para echar una partida al cinquillo.

Reparto de cartas según jugadores

El reparto de cartas depende del número de jugadores:

  • 2 y 3 jugadores: pueden elegir el límite a repartir, de 10 a 15 cartas. Las restantes quedaran en el pozo, boca abajo para robar.
  • 4 jugadores: se reparten todas las cartas del mazo, es decir, 10 cartas a cada jugador.
  • 5 jugadores: se reparten 8 cartas a cada jugador.
  • 6 jugadores: se reparten 6 cartas a cada jugador, quedando 4 cartas en el pozo.

Una vez repartidas las cartas, el jugador que sale es el que tenga el 5 de oros, el siguiente será el jugador de la derecha del que salió primero.

Este segundo jugador tendrá que poner en la mesa otro 5 o una carta de oros ascendente o descendente al 5 de oros.

Quién gana la ronda en el cinquillo

En cada turno:

  • Se tira una carta del mismo palo, siguiendo la escalera más alta o más baja que las cartas que hay sobre la mesa.
  • Se tira un “5” de otro palo.
  • Se pasa el turno en caso de que no pueda tirar o robar del pozo si lo hubiera.

Si un jugador puede poner varias cartas deberá elegir la que más le convenga para ganar el juego.

Si un jugador no tiene ninguna carta para tirar tiene que pasar el turno.
Gana la ronda el primer jugador que se quede sin cartas.

El jugador que gane la ronda consigue 5 puntos más un punto por cada carta que le queden a sus compañeros.

Vídeo: cómo jugar al cinquillo

Cinquillo Cabrón

El cinquillo cabrón es una variante del cinquillo. La diferencia es que no es necesario colocar cartas consecutivas sobre la mesa: basta con que sean del mismo palo.

Además, colocar una carta más alta o más baja de la correspondiente bloquea la posibilidad de poner todas las que irían en las posiciones intermedias.

Gana la ronda el jugador que se quede sin cartas (en este caso, sumará 5 puntos más 1 punto por cada carta que no han tirado los oponentes) o el que consiga tener la menor cantidad de cartas una vez que sea imposible continuar jugando porque todas las columnas están “cerradas” (en este caso, sumará 1 punto por carta que le queda en mano a los demás jugadores).

En caso de empate el puntaje se reparte entre los jugadores. Gana al cinquillo cabrón el jugador que alcanza la cantidad de puntos elegida en las opciones de juego.

Otros juegos de cartas:

Escoba

A veces nos llegan consultas muy concretas, como puede ser un lector que preguntaba por “juegos de cartas para dos jugadores“. Aquí tenemos uno, escoba:

Reglas de escoba

Tras barajar, se reparten tres cartas a cada jugador y se dejan cuatro cartas boca arriba en la mesa frente a ambos.

El objetivo del juego es que se sumen 15.

Así, el Rey vale 10, el Caballo 9, la Sota 8 y el resto de figuras el valor que marca su carta.

En cada turno, cada jugador debe utilizar una carta de su mano, sin coger ninguna carta más. Esto implica que primero te quedas con dos cartas para el siguiente turno, luego una carta, y después con ninguna. En este momento, se reparten otras tres cartas.

Cuando cojes una carta de tu mano y puedes sumar 15 con alguna (o algunas) cartas de las que aparecen en la mesa, coges ese montón y te lo guardas. Luego, servirá para ver quién ha ganado.

Si con la carta que utilice el jugador en su turno usas todas las cartas de la mesa para sumar 15, el jugador habrá hecho la jugada de escoba.

Cuando juguéis la última mano, quien se lleve la baza se lleva también el resto de cartas que queden en la mesa, en caso de quedar alguna.

Quién gana jugando a escoba

Cada escoba vale 1 punto (es decir, que debes haberlas diferenciado al hacer “escoba”. Cada carta del palo de los oros vale un punto adicional. Quien se haya llevado más 7, se cuenta otro punto. Quien tenga el 7 de oros se lleva otro punto. Finalmente, quien más cartas haya recopilado en total se lleva otro punto.

Tute cabrero

El tute cabrero es un juego de cartas popular en Argentina. Está emparentado con el tute jugado en España.

Mecánica del juego

Se trata de un juego de bazas. Se juega con un mazo de cuarenta cartas españolas.

Jugadores: entre 3 y 6.

En cada mano pierde al menos un jugador. Cuando un jugador ha perdido en cuatro manos se retira del partido. El partido termina cuando quedan menos de tres jugadores (ya no se puede seguir jugando).

Las manos del tute cabrero

  • El partido se organiza en manos.
  • Las manos se dividen en bazas.

En cada mano se reparten todas las cartas, se juegan tantas bazas como cartas se hayan repartido por jugador, se cuentan los puntos levantados y se determina quiénes pierden la mano.

En la primera baza empieza tirando una carta el jugador que es mano, esa es la carta que salió. Los demás jugadores, en orden, empezando por el de la derecha del que salió, tiran una carta. El que tiró la carta que mata se lleva todas las cartas y las apila boca abajo junto a él. Ahí termina la baza. El que se llevó la baza es el que empieza tirando en la baza siguiente.

La última carta repartida indica el palo de triunfo. En cada baza mata la carta de valor más alto del palo que salió (el palo de la primera carta tirada en la baza) con excepción de que alguna de las cartas jugadas sea de triunfo. En este caso mata la carta más alta de triunfo.

Valor de las cartas en el tute cabrero

  • Los ases valen 11 puntos
  • Los tres valen 10
  • Los reyes, 4
  • Los caballos, 3
  • Las sotas, 2
  • El resto vale 0.

Para determinar qué carta mata, el orden de las cartas sin valor es: siete, seis, cinco, cuatro y dos.

Cómo se juega al tute cabrero

El jugador que comienza la baza puede tirar la carta que desee. Los demás jugadores deben responder al palo (jugar una carta del mismo palo que salió) y matar (tirar una carta que mate a todas las que ya fueron tiradas en la baza). De no poder cumplir estas dos obligaciones simultáneamente, debe cumplirse la primera (responder al palo), si no se puede cumplir la primera, debe cumplirse la segunda (matar, o sea, en este caso, tirar un triunfo más alto que los triunfos que se hayan tirado). De no poder cumplir ninguna de las dos, jugará cualquier carta. Aclaración: En una mano en la que no se salió con triunfos pero sí se han jugador triunfos, si el jugador al que le toca jugar no tiene cartas del palo que salió y tiene triunfos pero ninguno más alto que los jugados; no está obligado a tirar triunfo, puede tirar la carta que desee.

Si un jugador hace todas las bazas (se lleva todas las cartas de la mano), se dice que hizo capote. Pierden todos los demás jugadores. (Salvo que haya cantado, porque si cantó pierde).

Si las bazas se reparten entre dos jugadores el que haya hecho menos puntos de los dos es el que pierde la mano (se dice que el otro ganó a más).

Si las bazas se reparten entre más de dos jugadores, pierden los jugadores del medio o sea, todos los que hayan levantado cartas salvo el que haya sumado más puntos (se dice que ganó a más) y el que haya sumado menos puntos (se dice que ganó a menos). Los que no han levantado cartas no cuentan. Ejemplo, jugando cinco jugadores si sólo tres han levantado cartas pierde uno solo (el del medio), si cuatro han levantado cartas pierden dos (los del medio), si los cinco han levantado cartas pierden tres (los del medio). Así siempre se salvan uno a más y uno a menos.

El que se lleva la última baza se anota las diez de última, o sea, suma 10 puntos al valor de las cartas que haya levantado.

En la primera mano el jugador que tiene el dos de oro es mano y oro es el palo de triunfo. En las manos subsiguientes repartirá el jugador que fue mano la mano anterior y será mano el que está sentado a su derecha.
Los cantos

Si un jugador tiene en la mano los cuatro reyes o los cuatro caballos tiene tute. Si tiene el rey y el caballo de triunfo tiene las cuarenta. Si tiene un rey y un caballo del mismo palo tiene las veinte en ese palo.

El jugador que acaba de ganar una baza, antes de tirar la carta de la siguiente baza puede cantar, tute, las veinte o las cuarenta si aún conserva en la mano las cartas del canto (no ha jugado ninguna en la última baza ni en sus anteriores). En ningún caso es obligatorio cantar.

El jugador que canta tute gana la mano. Pierden los otros jugadores.

El jugador que canta las cuarenta tiene al final de la mano 40 puntos extra que se suman al valor de las cartas levantadas. Lo mismo para las veinte.

En un mano se pueden cantar las cuarenta y todas las veinte que se tengan pero debe hacerse una por baza. O sea, después de cada baza solo puede hacerse un canto.

Los cantos son optativos (cantan sólo los que van a más) en cambio las diez de última son obligatorias.

Si un jugador cantó las veinte o las cuarenta y luego hizo capote pierde él solo.

El tute cabrero según la cantidad de jugadores

Cuando se juega entre tres jugadores se reparten todas las cartas menos una.

En la primera mano del partido esta carta se pone boca abajo en la mesa. El jugador que tiene el dos de oro lo cambia por la carta boca abajo sin mostrarla al resto y es mano. El dos de oro permanece boca arriba durante toda la mano y no forma parte del juego. Si nadie tiene el dos de oro, porque es la carta boca abajo, el jugador que tiene el cuatro de oro lo dice y es mano; el dos de oro se da vuelta y permanece boca arriba.

En las manos subsiguientes la última carta (la que sobra) se muestra boca arriba en la mesa. El palo de esa carta es el palo de triunfo. Si la carta es mayor a siete el jugador que tiene el siete de triunfo la cambia y luego cambia por el siete el que tiene el dos. Si la carta es menor o igual a siete y mayor a cuatro, la cambia el jugador que tiene el dos. El cuatro y el dos no se cambian. La carta que sobra permanece boca arriba durante toda la mano y no forma parte del juego.

Cuando el juego es de más de tres jugadores se reparten todas las cartas y no hay cambios. La primera mano es triunfo oro y es mano el que posea el dos. En las subsiguientes es mano el que está a la derecha del que dio, quien muestra su última carta que indica el palo de triunfo.

Cuando el juego es de seis jugadores se decide quién es mano antes de empezar el partido. El que reparte no juega esa mano y da cartas sólo para los otros cinco. El jugador que repartió no pierde en esa mano (aunque se haya cantado tute o se haya hecho capote).
En caso de empate

En cada mano, cuando por ocurrir empate en los puntos de los jugadores no quede ningún jugador en el medio, pierden los jugadores que han empatado. Esto puede ocurrir en dos casos

Cuando todos los jugadores que han levantado cartas tienen el mismo puntaje. En este caso ninguno ha ganado a más, pierden todos los que han levantado bazas.

Cuando los jugadores que han levantado cartas han empatado o bien en el mayor puntaje o bien en el menor y no hay nadie que haya quedado en el medio. En este caso nadie ha ganado a más ni a menos. Pierden todos los que han levantado bazas.
Renuncio

Cuando un jugador, pudiendo cumplir con sus obligaciones de responder al palo o matar no lo haya hecho ha renunciado. Pierde la mano y se le anotan dos manos en contra (es como si hubiese perdido dos manos).

No está permitido jugar antes de tiempo, ni mostrar cartas de la mano, ni revisar las bazas levantadas (excepto la última). Tampoco está permitido dar indicaciones sobre qué cartas o palos jugar o hacer acordar que se puede cantar o salir a cortar los cantos (jugar de modo de obligar al posible tenedor de un canto a jugar una de esas cartas).

Otros juegos de cartas:

Siete y media

Las siete y media es un juego de cartas se puede realizar entre cualquier número de jugadores y se desarrolla con barajas de 40 cartas. Como curiosidad, cabe destacar que en Latinoamérica se conoce como “siete y medio”.

Todas las cartas valen en puntos la indicada en su índice, es decir: su valor natural. La excepción son las figuras, que valen medio punto.

Cómo se juega a las siete y media

El objetivo del juego es llegar a sumar 7 y media con la carta de mano y las que se van pidiendo, pero no pasarse nunca.

Uno de los jugadores lo hace como banquero y el resto como puntos, y el banquero se selecciona al azar para el primer juego.

Más adelante, el banquero cederá la banca a aquel que consiga hacer siete y media.

El objetivo del juego de las siete y media es obtener o acercarse los más posible al valor siete y media, pero sin pasarse de él, en cuyo caso se pierde.

Lo primero que hay que hacer es barajar y cortar el mazo. Después, el banquero da a cada jugador en orden empezando por el que está a su derecha una carta cuyo valor mantendrá oculto.

El primero a entrar en juego es aquel punto que está a la derecha del banquero, el que, de acuerdo a la carta inicial recibida decidirá “plantarse” o pedir más cartas al banquero, de una en una, cuando le toque su turno de juego hasta declarar “me planto” de acuerdo a la puntuación obtenida con las cartas sucesivas, y teniendo en cuenta la posibilidad de pasarse cada vez que pida una.

Es decir: el objetivo de los jugadores es llegar a sumar 7 y media con las cartas O MENOS. Nunca pasarse.

Las cartas siguientes que da el banquero se pueden entregar descubiertas o cubiertas de acuerdo a como se decida la regla antes de comenzar a jugar.

Una vez plantado un jugador la situación se repite con el próximo a la derecha hasta completar todos los puntos y tocarle el turno al banquero, el que procederá de la misma forma pero mostrando las cartas que saque de la baceta boca arriba hasta terminar plantado cuando lo crea conveniente.

La ronda de las siete y media

1.- Que uno de los jugadores haga siete y media, en cuyo caso se planta, es decir no pide más cartas.

Este jugador tiene asegurado el triunfo a menos que haga puntuación igual el banquero, que tienen preferencia en caso de empate.

2.- Que haga cinco, cinco y media, seis, seis y media o siete y se plante ante el temor de pasarse con la próxima carta y considerando que tiene una puntuación buena para ganar al estar cerca de siete y media.

3.- Que con la primera carta que reciba su puntuación se pase de siete y media con lo cual pierde, muestra sus cartas y paga al banquero la cantidad convenida.

Todos los puntos juegan contra el banquero y no hay rivalidad entre ellos, cuando el banquero hace su juego y se planta el resto de los puntos muestran sus cartas, aquellos que superan al banquero en puntuación reciben el pago de la cuota pactada de parte de este, los demás que quedan por debajo pagan la misma cantidad al banquero.

Un caso especial es cuando el banquero se pasa, ahora este deberá pagar a todos los puntos que no se pasaron en la ronda.

Vídeo: cómo se juega a las siete y media

Otros juegos de cartas con baraja de naipes españoles como las siete y media:

El mus: reglas para aprender cómo jugar

El juego del mus es uno de los más populares en España, popularizado sobre todo en bares, tanto los habituales como los universitarios.

También se juega en países latinoamericanos en los que emplean la baraja española de 40 cartas.

Objetivo del mus

Este tradicional juego de cartas, cuya modalidad más extendida es la que permite 4 jugadores (en dos parejas), tiene como objetivo conseguir 40 puntos. El equipo que llega a los 40 puntos, gana la partida.

El valor de las cartas viene determinado por si la carta es una figura o no. Las figuras son la sota, el caballo y el rey, y su valor es de diez puntos. El resto de las cartas de la baraja valen lo mismo que el número que tengan, a excepción del as y el 2 que tienen un valor de un solo tanto.

Inicio del juego: se reparten cuatro cartas a cada jugador que tendrán que intentar formar las siguientes jugadas:

Jugada grande: Es la mayor y está formada por las cuatro cartas con mayor valor en el mus.

Jugada pequeña: Es una jugada opuesta la grande y se trata de tener 4 cartas con el menor valor posible.

Jugada media: Es cuando se tienen tres cartas iguales. Trío.

Jugada doble: Es cuando se tienen dos parejas iguales.

Hay “juego”: cuando la puntuación se sitúa entre 31 y 40 tantos y nunca puede haber empate.

Durante el transcurso de la partida, los jugadores pueden realizar los descartes que consideren oportunos o simplemente plantarse si ha recibido unas buenas cartas que puedan permitirle hacer una de las jugadas arriba descritas.

A partir de ese momento empieza seriamente la partida de mus.

Los jugadores pueden elegir descartarse o no de sus cartas pidiendo mus (o no mus, en caso de que quieran permanecer con las que tienen). Para poder descartarse, todo el mundo debe pedir mus.

Como es un juego que habitualmente se juega por equipos, es necesario que los jugadores del mismo equipo se las ingenien para ayudarse y saber cuándo se necesita o no descartarse. Es entonces cuando se dan los gestos del mus.

Gestos del mus

En el mus no se permite decir ni enseñar al compañero las cartas que se tienen (algunos reglamentos permiten enseñar alguna carta, siempre que se muestre a todos los jugadores).

Los compañeros podrán entenderse por medio de señas, ya que el interés está en ocultar a sus contrarios la jugada real que se tiene, ayudándose recíprocamente durante el juego.

Esta parte es una de las más divertidas, ya que puede dar lugar a multitud de situaciones que no dependen directamente de la suerte que se haya tenido con el reparto de las cartas, sino del entendimiento con el compañero o de la estrategia.

Señas habituales:

  • Dos reyes: morderse el labio inferior.
  • Tres reyes: morderse de manera lateral el labio inferior.
  • Dos ases: sacar la lengua por el centro.
  • Tres ases: sacar la lengua por un lateral de la boca.
  • Medias (tres cartas iguales): torcer la boca hacia un lado.
  • Duples (dos parejas): levantar las cejas.
  • Treinta y una (31 puntos): guiñar el ojo.
  • Juego que no es 31 (más de 31 puntos): dar un beso al aire.
  • Treinta al punto (30 puntos): levantar los hombros.
  • 29 al punto (29 puntos): levantar el hombro izquierdo.
  • Ciego (no llevar ni pares ni juego): cerrar los ojos.

Origen del mus

Aunque, como en todos los juegos populares y tradicionales, no está del todo claro, está bastante aceptado que el mus tiene su origen en el País Vasco.

La brisca

La brisca se juega con la baraja española. Es uno de esos juegos muy populares en nuestra tierra, y todo el mundo debería poder saber jugar a ella.

Además, puede ser un juego de cartas para dos jugadores, por lo que solo necesitas una persona más para divertirte.

Quién gana en la brisca

El objetivo de la brisca es ser el jugador con mayor número de puntos al final de 8 rondas.

Aprende a jugar a la brisca:

Cómo jugar a la brisca

La brisca es un juego muy sencillo.

Para empezar a jugar, sigue estos pasos:

  1. Se reparten 3 cartas por jugador.
  2. Tras repartir, la siguiente carta que aparezca es la que marcará el triunfo (o sea, la que pinta).
  3. El resto se dejará en un montón boca abajo para robar.

Lo primero que tienes que tener en cuenta es que a las cartas As, Rey, Caballo y Sota se le llaman triunfos, son las de más valor y suelen “ganar” las rondas. El palo que pinta (lo veremos más adelante) marca también el triunfo.

Una vez seguidos estos 3 pasos, empieza a jugar el jugador que va de mano jugando cualquiera de sus cartas.

Los demás (o el otro, si solo hay dos jugadores) deben echar una de sus cartas en base a la primera que se ha jugado. Esta carta puede ser cualquiera que esté en su mano.

Cuando la carta de triunfo (o sea, la que aparece la primera) es un As, un tres, un rey, un caballo o una sota, el jugador que tenga el 7 del mismo palo puede intercambiarlas. La misma operación puede llevarse a cabo, de idéntica manera, para cambiar el 7, 6, 5 o 4 por el 2.

Esta operación no se podrá realizar hasta que se gane una baza.

Finaliza una baza

Gana la baza de la brisca el jugador que haya colocado el triunfo de valor más alto o si no hay triunfos la carta del palo de inicio (la primera que se ha tirado) de valor más alto.

Este jugador recoge la baza y las guarda hasta el final de la ronda. Al finalizar la baza todos los jugadores roban del montón mientras queden cartas.

El jugador que gana la baza empieza tirando en la siguiente mano.

Finaliza una ronda

Una ronda finaliza cuando no les quedan cartas a los jugadores.

Se hará el recuento de puntos con las cartas que ha conseguido cada jugador.

Vídeo: cómo jugar a la brisca

A continuación, puedes ver un vídeo con las instrucciones para jugar a la brisca.

Valor de las cartas en la brisca

  • Por orden de más puntuación a menor:
    As: 11 puntos
    Tres: 10 puntos
    Rey: 4 puntos
    Caballo: 3 puntos
    Sota: 2 puntos
    Siete, Seis, Cinco, Cuatro, Dos: 0 puntos

Jugar a la brisca por parejas

Cuando participan 4 jugadores es posible jugar por parejas, situando a los jugadores de ambas parejas alternativamente.

Las reglas son exactamente las mismas que en juego individual, teniendo en cuenta que a efectos de obtener la pareja vencedora en cada mano se considera la suma de los puntos obtenidos por ambos jugadores.

Hay variantes entre los distintas regiones y en algunas se juega a la brisca de una manera diferente a la de otros. ¿Te suena?

¡Cuéntanos en los comentarios cómo juegas tú!

Si te ha gustado pero quieres más, te dejamos aquí enlace a otros juegos de cartas:

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