No sabéis la ilusión que me hizo encontrarme por casualidad con este podcast de wargamers donde entrevistan a un CREADOR…

[de los que no recordará la historia (probablemente), un diseñador de juegos, trabajo que ahora mismo se me hace incluso apetecible (si el yugo del asalariamiento y el Gran Capital no me pusiese la pierna encima para que no levantase cabeza, claro)]

…don (no sé cómo se dice “don” en finlandés) TUOMAS PIRINEN!!!!

*ovación cerrada* *se lanza un calzoncillo como muestra de aprecio erótico-festivo*

El podcast es largo, aviso. Yo me lo puse para ir a la compra y cocinar el fin de semana pasado. Os lo recomiendo si tenéis algún curro de cadena de montaje donde podáis estar hora y media sin que venga nadie a pediros nada:

La entrevista con Pirinen empieza hacia el minuto 25 y es muy interesante en cuanto a cómo se desarrolló el wargame que creó en 1999, Mordheim, que lleva 20 años danzando y cuya popularidad, si bien discreta, es incontestable dentro de la afición.

A partir del minuto 40, atención, la cosa se pone FEMINISTA.

Tuomas Pirinen explica la concepción de las Hermanas de Sigmar, una de las facciones que pueden jugarse en Mordheim y que está compuesta por una suerte de monjas guerreras armadas con martillos gigantes.

Os recomiendo escucharlo si os manejáis bien en el inglés, pero si no, y como puntos que me parecen interesantes, os comento que comenta que:

  • No querían una facción sexualizada, a pesar de que estuviese compuesta enteramente por mujeres y que eso, bueno, fuese lo habitual en estos casos.
  • Se crearon pensando en que las chicas pudiesen sentirse identificadas, de modo que fuese más sencillo participar en un hobby lleno de señores peludos (lo dice, de verdad).
  • Además, son una facción central en el juego, la única “originaria” de Mordheim y que, en cierto modo, hace que la trama avance, no son en ningún caso secundarias.

Esto ocurrió hace 20 años y, más o menos, esos tres puntos siguen siendo caballos de batalla habituales de la representación de personajes femeninos en la ficción de este principio de siglo.

Lógicamente, una facción de seis (en el Mordheim original) es, por decirlo así, escasa representación, pero nos sirve para ilustrar cómo Warhammer, un hobby que muy fácilmente puede asociarse con señores retrógrados, tiene, en realidad, muchos puntos de intencionada apertura igualitaria. No hay que olvidar que el origen de todo esto era muy satírico, radical y anti-Thatcher.

Coda: Pirinen también diseñó al personaje especial de las Hermanas de Sigmar, Bertha Bestraufrung, que, por cierto, tiene un nombre que me recuerda un montón a Bertha von Suttner, la segunda Nobel de la historia (después de Marie Curie), novelista y pacifista austriaca de principios de siglo XX.

Bertha von Suttner