CategoríaLibros de fantasía

Cuando hablamos de libros de fantasía, en general, hablamos de un género literario en el que aparecen elementos que se salen de lo que podríamos considerar «elementos realistas».

Este es un género de largo recorrido histórico, que ha tenido notables ejemplos publicados desde el principio de los tiempos (bueno, al menos cuando el ser humano comenzó a escribir). En los últimos años, han surgido nuevas corrientes literarias que beben de la fantasía más tradicional, como son las novelas Young Adult o «para adultos jóvenes».

Libros de fantasía épica

Dentro de esta categoría hay otras categorías, siendo una de las más conocidas y representadas el de la fantasía épica.

Los libros de fantasía épica se caracterizan por contener elementos heroicos, heredados de las distintas tradiciones mitológicas (dependiendo del libro, estas tradiciones serán europeas, asiáticas, americanas, africanas… y dentro de ellas también corresponderán a las zonas concretas de las cuales sus autores beban).

Los libros de fantasía épica más conocidos son, seguramente, los de El Señor de los Anillos, de J. R. R. Tolkien, pero existen otras sagas, como la Dragonlance, la de los Reinos Olvidados, las aventuras de Conan o, de alto impacto en la actualidad, la saga de Juego de Tronos.

Mejores libros de Fantasía

Lee a continuación los que nos parecen los mejores libros de fantasía publicados.

Dos pieles (2020, Varias autoras)

La editorial Pulpture, con la traductora Sofía Barker como ariete de la difusión cultural, está llevando a cabo una espectacular labor de selección, traducción y publicación de obras cortas de autoras de terror, fantasía y ciencia ficción que no habíamos podido leer en castellano/en España antes.

dos pieles pulpture
Portada de Dos pieles

Este febrero de 2020 publican su hasta la fecha última obra en esta dirección, Dos pieles, con relatos de Susan Palwick, L.D. Lewis, Suzan Palumbo y Priya Sharma. Antes, pudimos leer Agua en los pulmones (VVAA) y Un descanso para los muertos (Lucy Taylor).

Dos pieles, cuatro historias

El prólogo que abre esta antología marca la intención no solo de este libro sino de, al menos, los tres últimos traducidos por Barker que mencionamos y, en general, de esta línea de publicaciones de Pulpture: escritoras de género hay, todas las que quieras, otra cosa es que no las conozcamos. Pero no pasa nada, no te preocupes, ya está Barker escaneando el ciberespacio para que te llegue a ti, a tu casa, Pulpture mediante, una selección de lo superior entre lo mejor.

Aunque creo que Agua en los pulmones y Un descanso para los muertos tenían de distinta forma una cohesión interna más fuerte, la ventaja de Dos pieles es que las cuatro historias tienen en común un mínimo; el cambio físico, así que si no te gusta una lo más probable es que puedas saltar a la siguiente, suficientemente lejos de la primera como para que tal vez, esta vez sí, sea de tu agrado. Sabiendo que son cuatro autoras inéditas, es sencillo acercarse a la obra con la mente abierta. A mí me han gustado mucho las cuatro historias que componen este volumen y el hilado entre ellas funciona.

Todas tienen un punto muy reconocible, esa dicotomía entre lo que somos y lo que presentamos ante el resto del mundo (a veces las amistades, a veces la familia, a veces los desconocidos) que somos. Mi preferido, Chesirah de L.D. Lewis, es una suerte de space opera claramente anticolonial y antiesclavista donde una fénox (que vive ciclos cortos de vida-muerte-resurrección) busca su ansiada libertad intentado que nadie se dé cuenta de que es una fénox.

El resto de relatos se mueven en un espectro un poco más malrollero, en algunos casos con escenas cercanas al body horror y a ratos tocando temas ciertamente tabú, que no reproduciré aquí por no estropear la sorpresa y para evitar que Google me censure. No es una antología de terror, pero se queda muy cerca.

Hay un tipo de transformación que esperaba encontrar y me he dado con un canto en los dientes (y solo me he dado cuenta después; no la he llegado a echar de menos): la modificación traumática y por sorpresa, como la del infectado por licantropía que no sabe que el lobo que le atacó era algo más que eso. En los cuatro relatos de Dos pieles, las protagonistas saben que tienen dos pieles.

UNA ANTOLOGÍA DE AUTORAS INÉDITAS EN ESPAÑA
Dos pieles presenta cuatro historias ampliamente premiadas y laureadas en el mercado anglosajón que, desde sus distintos géneros y autorías, abordan temas comunes: todas las protagonistas se ven sometidas a cambios (físicos, pero también de otras índoles) y deben emprender un viaje de desarrollo personal que les permita aceptar, en mayor o menor medida, lo que son y qué responsabilidades conlleva serlo.

Dos historias de ciencia ficción, una de ellas space opera, y otras dos de fantasía que reflejan la versatilidad de sus autoras.

Índice
Rehabilitaciones, de Susan Palwick
Chesirah, de L.D. Lewis
La atracción de la manada, de Suzan Palumbo
Bestias Fabulosas, de Priya Sharma

http://pulpture.com/dos-pieles/

Marrajo (2019), de María Bonete Escoto

Lee Marrajo, de María Bonete

Primero, una anécdota.

Resulta que hay una editorial de estas pequeñitas, que está empezando, que va a publicar una novela. Lanzarán un crowdfunding para financiarla (no sé si a modo de preventa o si realmente no va a salir si no cumplen objetivos) y ya se puede leerse la frase promocional: «probablemente, la primera novela de literatura fantástica feminista».

Sin ánimo de ser completista ni de definir qué es y qué no es una obra feminista, me limito a recordar, como botón de muestra, la publicación de La otra fantasía medieval, antología que se define así:

Brujería, dragones y princesas es lo que podría definir la fantasía medieval. Pero, si existen los elfos y los magos, si somos capaces de inventar reinos desconocidos y de invocar demonios, ¿por qué no somos capaces de imaginar una fantasía medieval libre de machismo?

https://lektu.com/l/laura-moran-iglesias/la-otra-fantasia-medieval/11569

Como las meigas, fantasías feministas haylas. Algunas, publicadas hace bien poquito.

Marrajo: dientes, que es lo que les jode

De María Bonete ya leímos No hay tierra donde enterrarme, publicada por Episkaia en su loable empresa de darnos ficciones climáticas si nadie más nos da ficciones climáticas.

Marrajo es un relato publicado directamente en Medium por Bonete que podría haber formado parte de esa antología de «la otra fantasía» que, qué narices, no queremos que sea «otra» sino, por qué no, «la» fantasía.

Lee Marrajo, de María Bonete.

Como el pobre Conan de Nacerá una bruja y la película de John Milius, Marrajo empieza con la protagonista atada (¿condenada?) a una palmera, abandonada a su suerte, con cuervos sacándole los ojos.

¡Qué fuerza tiene la transformación inevitable del cuerpo! A Cronenberg le gusta esto. ¿Cómo no vamos a querer saber más de una guerrera sanguinaria que se queda ciega? ¿Qué será ahora de ella? ¿Cómo era antes de esto? ¿Se va a morir ya? ¿Seguirá adelante? ¿Cómo? Con qué poco puede cambiar una típica historia de mercenarios violentos a una sorprendente historia de mercenarias violentas.

El relato es corto, así que os invito a que lo leáis y disfrutéis de cuatro historias en una, con el sabor del acero, la arena y la sangre en la boca.

Homofobia en el Celsius 2020: confirmado Orson Scott Card

[actualizado 8 de enero]

A esta fecha, tres autoras han decidido NO aceptar la invitación del festival: Iria G. Parente, Selene M. Pascual y Javier Ruescas.

[texto original a partir de aquí]

El festival Celsius 232 ha publicado en Twitter una lista con 12 nombres del fantástico, la ciencia ficción y el terror nacional e internacional que participarán en la edición de 2020. Se unen a los ya anunciados Alastair Reynolds y, atención aquí, Orson Scott Card.

Orson Scott Card es conocido principalmente por ser el autor de la exitosa y reconocidísima saga de Ender y flamante ganador de Nébulas y Locus varios. Al margen de consideraciones puramente literarias, es un reconocísimo homófobo que (como botón de muestra) en 1990 escribió un ensayo que contiene pasajes como el siguiente:

«The repentant homosexual must be met with forgiveness. Even hypocritical homosexuals must be treated individually with compassion. But the collective behavior of the hypocrites of homosexuality must be met with our most forceful arguments and our complete intolerance of their lies. To act otherwise is to give more respect to the opinions of men than to the judgments of God».

«El homosexual arrepentido debe ser recibido con perdón. Incluso los homosexuales hipócritas deben ser tratados individualmente con compasión. Pero el comportamiento colectivo de los hipócritas de la homosexualidad debe ser confrontado con nuestros argumentos más contundentes y nuestra intolerancia completa a sus mentiras. Actuar de otra manera es dar más respeto a las opiniones de los hombres que a los juicios de Dios».

https://www.sunstonemagazine.com/wp-content/uploads/sbi/articles/075-43-45.pdf

La presencia del autor de El juego de Ender contrasta con la confirmación de otras autoras, como la también estadounidense V.E. Schwab. que abiertamente se refiere a sí misma como «gay»:

En la misma línea, el autor y cómico inglés Mark Gatiss, casado con su marido desde hace más de 10 años.

¡Ojalá esto fuese un problema de «los dos lados de la historia» y pudiésemos estar todos en un entrañable desacuerdo sin consecuencias! Pero no es así: no es que el festival tenga autores hetero y autores LGBT (una distinción relativamente absurda pero cuya división no suscitaría ningún comentario negativo) sino que tiene autores LGBT y autores que abiertamente financian plataformas que combaten los derechos de esos otros autores LGBT, que activamente niegan para otros derechos que ellos mismos tienen. Durante años, Scott Card perteneción a la National Organization for Marriage que, como podéis imaginar, está en contra del matrimonio igualitario.

En algunos casos se ha hablado ya de la «polémica del Celsius» e incluso de un «boicot» pero todo es algo más complicado que meros eslóganes de prensa (o, en realidad, habría sido tan fácil como no invitar a Scott Card…).

El comunicado del Celsius…

EDITANDO: Como complemento a las disculpas que ya hemos pedido, y considerando que de poco servirían si seguimos…

Posted by Celsius 232 on Friday, January 3, 2020

…y la respuesta de las autoras

«Muchas de mis lectoras han preguntado si voy a dejar de ir al festival como protesta, pero si cedo espacio al fanatismo, solo el fantaismo gana. Dicho esto, hacerle un hueco a la intolerancia y disfrazarlo de igualdad es una postura terrible, Festival Celsius».

Actualización

La organización, después de todo, no se ha bajado del burro e incluso usa comentarios como el anterior para defender su postudar. Victoria Schwab ha pedido que no se utilicen sus palabras (de mal en peor, tú).

Seguiremos actualizando la historia de la homofobia en el Festival Celsius (Avilés, España) a medida que nuevos datos o comentarios salgan a la luz.

Comunicado de asistentes al Festival Celsius en años anteriores

https://docs.google.com/document/d/1EsALZuWNnbjMP5tFIDqjI2Si09EjO5i4skb26EE1KKc/edit

Publicado en Twitter el 4 de enero de 2020 sobre las 17:10 de la tarde.

A este comunicado ha vuelto a responder la organización con otro mensaje que, bueno, no me queda otra, reproduzco a continuación:

Leí autoras en 2019

Leí autoras en 2019, aunque menos de lo que me hubiese gustado (por motivos directamente relacionados con mi persona, no diré «causas ajenas»).

En cualquier caso, os recomiendo:

Swastika Night, de Katharine Burdekin. Un clásico de las distopías feministas poco reconocido (en general y en castellano). Es del año 1937, adelantaba eventos de los años 40 y yo me lo he leído en 2019 porque es lo que hay.

No hay tierra donde enterrarme, de María Bonete. Este sí es novedad, de Episkaia, encuadrado en el género que se inventó Adri, el gótico climático. Pues eso: literatura gótica y literatura climática. Una nueva era.

El pacto, de Rocío Vega. Una historia corta de La compañía amable. Fantasía rolero-andalusí.

Un descanso para los muertos y otros relatos, de Lucy Taylor. Traducida desde hace muy poquito al castellano precisamente gracias a Sofía Barker de Pulpture, terror moderno con una gran amplitud de temáticas y malos rollos.

Cuerpos malditos, de Lucía Baskaran.

Los diarios de Matabot, I y II, de Martha Wells.

Pánikas, de Pilar Pedraza.

Cuerno quemado, de Tamara Romero.

Por lo menos tienes trabajo, de Naiara Puertas. No es «fanta», si acaso «ciencia» social, pero qué narices: también se imaginan mundos mejores a través de ensayos.

Podcast literario: Las Escritoras de Urras

Nuevo podcast literario. Las Escritoras de Urras, realizado por Sofía Barker y Maielis González, se centra en autoras y relato corto.

Enlace en iVoox de Las Escritoras de Urras: https://www.ivoox.com/podcast-escritoras-urras_sq_f1818029_1.html

Podéis encontrar más información en el blog de Las Escritoras de Urras. Según citan Barker y González, se trata de «Un proyecto dedicado a difundir el trabajo de autoras de fantasía, ciencia ficción y terror. Las Escritoras de Urras es un proyecto transmedia sin ánimo de lucro que busca hacer accesibles las obras de autoras cuyo trabajo no ha llegado a España o no son muy conocidas todavía por diferentes motivos».

Capítulos de Las escritoras de Urras

Capítulo 0: Presentación del proyecto.
Capítulo 1: Soñarán en el jardín – Gabriela Damián

«Hopepunk»: un enfoque optimista para la fantasía y la ciencia ficción

Actualizado noviembre 2019

¿Hasta el gorro de «fantasía oscura»? ¿De personajes castigados más bajoneros que una película de Michael Haneke? ¿De violencia sin ton ni son, de personajes abusados y maltratados porque sí? ¿Del grimdark? ¡Oh, pues debes saberlo! ¡Mucha gente está como tú!

Hoy hablamos de un concepto que se opone a todo esto, hoy hablamos del Hopepunk.

Y me dirás: eso qué es lo que es.

¿Qué es el hopepunk?

Bien, no es fácil dar una definición de hopepunk, pero por intentarlo que no quede:

El hopepunk es una manera, una intención, un enfoque a la hora de contar historias que se caracterizan por ser optimistas, positivas y llenas de fuerza y energía.

O sea: no es un género literario, exactamente, es otra cosa: un estilo contrapuesto al grimdark (el grimdark, como ya sabes, son aquellas historias en las que parece que Vamos A Morir Todos, como lo que podemos ver en Black Mirror, por ejemplo. Grim significa «crudo, desalentador» y dark significa «oscuro», así que imagínate. Warhammer 40K tiene la culpa).

Así, bajo la etiqueta hopepunk encontramos historias de ciencia ficción o fantasía, principalmente, cuyo tono general evoca la esperanza en momentos difíciles, en respuesta a todas aquellas historias donde parece que todo está perdido.

¿Cómo, dónde y cuándo surge el hopepunk?

Se trata de un concepto acuñado en Tumblr por la autora Alexandra Rowland.

Citemos a las fuentes originales:

Hopepunk says that genuinely and sincerely caring about something, anything, requires bravery and strength. Hopepunk isn’t ever about submission or acceptance: It’s about standing up and fighting for what you believe in. It’s about standing up for other people. It’s about DEMANDING a better, kinder world, and truly believing that we can get there if we care about each other as hard as we possibly can, with every drop of power in our little hearts.

Going to political protests is hopepunk. Calling your senators is hopepunk. But crying is also hopepunk, because crying means you still have feelings, and feelings are how you know you’re alive. The 1% doesn’t want you to have feelings, they just want you to feel resigned. Feeling resigned is not hopepunk.

En román paladín: «el hopepunk dice que preocuparse genuina y sinceramente por algo, por lo que sea, necesita valentía y fuerza. El hopepunk no va de sumisión o aceptación, sino de enfrentarse y luchar por algo en lo que crees.

Ir a una manifestación es hopepunk, y llorar puede ser hopepunk porque eso quiere decir que tienes sentimientos. El 1% no quiere que tengamos sentimientos, solo que nos sintamos resignados. La resignación no es hopepunk».

O sea, que en contraposición con esas historias donde TODO LO QUE PASA ES MALO y los personajes son malos, oscuros, siniestros porque «no les queda otra», hay otras historias donde los personajes deciden intentar dar lo mejor de sí mismos, a pesar de que todo sea una bosta o, como mínimo, mejorable.

Más o menos por ahí va la cosa.

Más definiciones, en este caso de las autoras Rocío Vega y Laura Morán:

Obviamente, el debate está vivo y querer encorsetarlo no va a poder con él, así que más os vale decidir si pensáis que en si hay algo más que guerra en el lejano futuro… o no.

¿Hay un listado de relatos o películas hopepunk?

Como este estilo o subgénero está todavía en pañales, es difícil hablar de un canon hopepunk, pero tal vez pronto podamos mostraros aquí una lista de ficciones positivas y optimistas.

Por lo pronto, sabemos que se hizo un pequeño concurso llamado Nido de relatos I: Hopepunk.

Las ganadoras fueron:

De forma muy relacionada, en El Salto han publicado un artículo con el sugerente nombre de «¿Y si la ciencia ficción nos salvase del fascismo?» que va en esta línea.

Noblebright: parecido pero distinto

Tiene que ver, o tiene un origen similar, el concepto «noblebright» que, en este caso, sí sería exactamente LO CONTRARIO al grimdark.

Es decir: todo luz, color, nobleza y brillo (noble + bright). El hopepunk habla de tener esperanza, no de que todo sea la pera limonera. Si todo es la pera limonera, ¿dónde está el conflicto?

Como lo describen en 1d4Chan:

NobleBright is an adjective derived from the term often used to describe Warhammer 40k: Grimdark. Just as every hero has a «mirror opposite» version that is evil, it’s supposed that there must be a mirror opposite version of the heroes of WH40k where everything goes RIGHT. It can also be used to describe artwork that has a noble/bright feel, even if the setting itself would not normally be considered noble or bright.

Where the GrimDark tag usually describes a setting in a slow, painful decline, the NobleBright tag usually describes a setting emerging from a dark age and either returning to or in the midst of a golden age.

Referencias

En castellano

En el blog de Laura Morán Iglesias: https://lauramoraniglesias.com/2017/09/07/hopepunk-de-que-va-este-genero-y-por-que-es-tan-interesante/

El segundo spot de Unidas Podemos para las elecciones del 10N juega con una historia muy distópica (grimdark) que se puede convertir en una utopía (hopepunk) si «hacemos algo» y «luchamos hoy por el futuro».

En inglés

El post original del que hemos hablado antes: http://ariaste.tumblr.com/post/163697878524/ariaste-ariaste-the-opposite-of-grimdark-is

Haciendo una lista de relatos hopepunk: https://forum.rpg.net/showthread.php?815384-Building-a-list-of-quot-HopePunk-quot-storytelling

hopepunk

¿Has escrito una historia de fantasía optimista que crees que puede caber dentro del concepto de «hopepunk«? ¡Háznoslo saber! Deja un comentario en este post y le echaremos un vistazo. Si creemos que nos cuadra dentro de lo que entendemos que es este «subgénero», lo añadiremos a la lista de historias hopepunk.

La noche del Vacío (Antonio Sancho Villar): carlistas steampunk del espacio exterior

Portada de La noche del Vacío de Antonio Sancho Villar

Dice el autor, Antonio Sancho Villar, en el prefacio de La noche del vacío (Pulpture, 2018) que los carlistas son los nazis de aquí, y la verdad es que yo diría que no, que los nazis de aquí son los franquistas, con una principal diferencia, que es que los de aquí duraron (duran) mucho más tiempo que los de allí, para nuestra desgracia.

Con lo que sí estoy de acuerdo es con que los carlistas son unos malos muy interesantes, creo que más cómodos (por perdedores perpetuos y por distancia temporal) que los fachas, a los que mola mucho ver como villanos de novelas de a 6 euros.

Tanto carlistas como fachas/franquistas son, en cualquier caso, unos buenos sacos de arena comehostias para que los héroes de nuestra imaginación se desquiten y hagan prevalecer valores más interesantes que los nac(z)ionales.

En La noche del vacío, los fans de Zumalacárregui y Carlos María Isidro de Borbón vienen que ni pintados para dar color a una España lovecraftiana-steampunk-andalusí que en nuestro plano de la existencia jamás existió pero quién sabe si en un universo paralelo es así, tal cual.

Crítica en tres palabras: Cortito y redondo.

PD: Me uno yo también a la petición de más ficción con carlistas (y añado, franquistas), que haberla hayla pero nunca sobran las ingloriousbasteradas.

Swastika Night, una distopía feminista de 1937

Demasiado bueno para no haber sido traducido / editado en España, la verdad.

Que se silencia por activa y por pasiva las voces de las mujeres es tan cierto que duele. Swastika Night (¿la noche de la esvástica?) va, precisamente, de cómo borrar la historia y aplastar a las que vinieron antes para que parezca que nunca estuvieron. También va de cómo revertir ese discurso, aunque se tarde generaciones en lograrlo.

La gracia principal del libro de Katharin Burdekin es que se publicó en 1937 y dibuja un mundo dominado por dos potencias mundiales, la Alemania Nazi y el Japón Imperial. En el momento de la narración, han pasado más de siete siglos desde la instauración del III Reich y parece que la cosa va palante (camino a los 1.000 años) y no tiene pinta de acabar. ¡Ojo! Publicado en 1937. Faltaban aún dos años para la invasión de Polonia por parte de la Alemania Nazi. ¡Hablando de visionarias…! Como nota adicional, y seguro que no os sorprende, se publicó inicial bajo el pseudónimo Murray Constantine. «Era otra época», ya sabéis.

La autora británica Katharine Burdekin

Distopía de género bajo la bota nazi

Swastika Night es una distopía fácilmente comparable a las tres clásicas, a la precursora Nosotros (Zamiatin, año 1921, ¡censurada en la URSS!) y a la más moderna Cuento de la criada. No voy a entrar si es mejor o peor que todas estas, pero me parece claro que debería tener, como mínimo, la misma consideración que la más famosa de todas ellas (que sería 1984, ¿no?). Con la de Atwood tiene en común la perspectiva feminista. En esta ucronía de nazis vencedores, las mujeres (y los cristianos) han sido degradados y no son considerados personas; los hombres de los pueblos subyugados sí son «personas», aunque nunca TAN humanos como un Nazi. Las mujeres sirven únicamente para dar a luz a los vástagos sanos del Reich; ni siquiera los cuidados más allá de los básicos que requieren los bebés los llevan a cabo ellas: a edad temprana, los niños son separados de sus madres.

También los hombres son sensiblemente diferentes, pero a todas luces muy parecidos, a los que somos hombres hoy en día. Como el género se construye y se performa, Burdekin nos muestra aquí cómo los nazis atribuyen características deseables como el pelo largo, sedoso y brillante a los jóvenes, y son incapaces de imaginar a una mujer llevándolo.

En una nota aparte, hablando un poco de teología, es «gracioso» todo el tema de Hitler como Dios a lo vikinguísimo THOR, mostrado como un RUBIAZO con BARBAZA en esculturas y lugares de culto (iglesias con forma de esvástica, lógicamente). De ahí también que mole que los niños tengan pelazo, claro. ¡Como lo tenía Hitler! ¿No? ¡Bueno, eso dice la tradición! Swastika Night no es una historia de revolución armada ni de resistencia heroica de las mujeres sino, más bien, de la construcción de la masculinidad / el género.

Como apuntes negativos, es cierto que se puede hacer un pelín pesado algún pasaje, porque hay más diálogos (de lejos) que acción, y algunos diálogos son un poco «pero qué me estás contando», aunque es lo mínimo. A mí me ha flipado mucho y desde la primera escena, donde los Nazis oyen cantar a un coro angelical odas al Dios Hitler, me enganchó. Swastika Night no es una historia de revolución armada ni de resistencia heroica de las mujeres sino, más bien, de la construcción de la masculinidad / el género. Por ahora solo la he encontrado en inglés, aunque imagino que en otros idiomas está disponible (pero no los hablo). Si tenéis la oportunidad, leedla. Es muy, muy buena, hace 80 años y ahora.

El Pacto (una historia de La Compañía Amable)

En la variedad está la diversión. El Pacto (una historia de La Compañía Amable) de Rocío Vega no es tu típica historia de espada y brujería pero vaya, ¡como si todo el ciclo de Conan hubiese tenido el mismo tono! 

La novela corta sigue los pasos de dos personajes secundarios que aparecían en los relatos de LCA, el maromo nórdico Alek y la poderosa aunque todavía sin explotar todo su poder al 100% Shavali.

Es una historia breve y por eso tampoco quiero destripar mucho de su contenido, pero dejo un par de pistas: me gusta mucho cuando los protagonistas de cualquier historia se encuentran a su reflejo obscuro/antagónico y se pelean, no puedo evitarlo, y me ha gustado también el juego de narradores, que además te toma por persona inteligente y no te pone quién habla al iniciar el capítulo como en Otras Novelas De Fantasía.

Además, Vega aprovecha para tocar otros temas de forma relativamente velada, como las relaciones sentimentales (¿qué es, si no un pacto, una pareja que se quiere y habla de que se quiere y de que quiere estar junta?).

Como decía al principio, no es la típica aventura épico-fantástica… pero si hasta Conan vivió un misterio al estilo del Cluedo en «El dios en el cuenco«, ¿por qué no puede haber una novela sobre quererse, aunque haya también duelos de mandobles y hechizos?

Puedes comprarlo en la tienda online de la Editorial Cerbero.

Las Espadas de don Domingo

Don Domingo de Calabarata y Albiz murió tres días después de la fundación de su propia Compañía, bautizada sin remilgos Las Espadas de don Domingo.

Viéndose a sí mismo como un héroe de leyenda, sabedor de que merecía por derecho propio el éxito que se escondía en la Torre del Climomante, se condujo sin saberlo, cabeza alta y ojos brillantes, directo a una sencilla trampa oculta en un sinuoso pasillo. El ingenio técnico, un suelo falso que descubría un foso lleno de estacas cuando soportaba el suficiente peso, funcionó a la perfección y segó la vida del hidalgo en un visto y no visto.

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